sábado, 15 de febrero de 2025

RECUERDO INFANTIL CON GUSTAVO ROBLEDO ISAZA

Por Eduardo García Aguilar

Siendo un niño tal vez de de unos 9 o 10 años, presencié una conversación muy animada entre el entonces alcalde Gustavo Robledo Isaza y mi padre, que versaba sobre proyectos en el sector a donde nos habíamos trasladado por la Avenida Santander y la calle 54, después de vivir en la esquina del parque Caldas, en la carrera 23 con calle 29, donde vi pasar a la Miss Universo Luz Marina Zuluaga cuando llegaba después de su triunfo mundial. 

La apoteosis triunfal de la Miss Universo es un recuerdo imborrable y casi novelesco de la más primera infacia, porque debía estar cerca de cumplir los cinco años y desde esa ventana, en esa  esquina del Parque Caldas, vi pasar la caravana gigantesca de vehículos y gente que celebraba con algarabía a la bella, que de virreina nacional había ascendido al rango de beldad mundial, lo que hizo cimbrar la historia popular de la ciudad.

En ese mismo parque Caldas, décadas antes, la gran poeta Maruja Vieira fue testigo también niña de uno de los incendios que devastaron la ciudad y  recuerda a su padre y al tío acudiendo a ayudar a apagar las llamas que devoraban un sector más central. En un texto suyo palpita el imborrable olor que deja el fuego devorador.

De ahí del Parque Caldas nos pasamos poco después a una casa donde vivimos unos años antes de retornar al centro, situada  a la altura de la calle 54 y la Avenida Santander, y frente a esa casa de esquina, al final de una calle empinada, presencié esa conversación entre mi padre y Robledo Isaza, quien llevaba su tradicional corte de pelo y no lucia traje y corbata. Estaban ellos dos solos de pie frente al paisaje hablando aquella tarde y yo fui el testigo.

Es un recuerdo extraño y nítido el que tengo en la memoria y donde puedo percibir a ese ingeniero haciendo planes gigantescos y locos con el sector, moviendo las manos y anunciando que las máquinas abrirían nuevas rutas, tajarían precipicios, modernizarían la futura urbe, como en efecto ocurrió

No sé si esos planes se hicieron como él los pensaba, pero ese recuerdo me comunica con una figura cívica que es trascendental en la historia de la cuidad en el siglo XX, pues estuvo en la construcción de sitios como la Plaza de Toros, varias avenidas, entre ellas la de Chipre, y carreteras tan importantes como la que lleva al Nevado o la vía hacia Bogotá por Mesones. Sin olvidar el aeropuerto de Satágueda y el proyecto de Aerocafé.

Nunca lo volví a ver en la vida, pero con el tiempo tuve la alegría de conocer a una de sus hijas mayores, Liliana, educadora notable y llena de luz, y a dos de sus nietos, que son hijos de mi gran amigo de toda la vida, Carlos Augusto Gonzalez, genio de la ciencias.  

Sabía que el patriarca vivía en una finca por Palestina y cada año le celebraban sus cumpleaños como a uno de esos robles de la mítica cultura antioqueño-caldense, descendientes de colonizadores que durante siglos en la cordillera mostraron las proezas de su genética enfrentando las más altas y difíciles cumbres y los climas más variados, en medio de una selva templada plena de bellezas y de riesgos, junto a volcanes y vertientes, tal y como figuran en el Cancionero de Antioquia de Antonio José Restrepo y en Viaje a Pie de Fernando González.

Cada año que pasaba celebraba con alegría desde lejos la longevidad del patriarca, asombrándome de que fue centenario y logró vivir casi cuatro años más, lo que muestra la entereza de los grandes creadores e inventores, cuyo entusiasmo vital les da fuerza para desafiar las implacables leyes de la naturaleza. 

Qué bueno que nuestra ciudad Manizales tuvo en Gustavo Robledo Isaza y Maruja Vieira a dos centenarios que lograron vivir en las primeras cuestas del siglo XXI para vislumbrar otra era plena de cambios vertiginosos. Ellos fueron figuras bíblicas y homéricas que nos recuerdan los mitos de la longevidad, pilares de la tribu y motivo de optimismo para la ciudad natal y Colombia, que rebosa de talentos nuevos y enfrenta retos sin fin. 

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Publicado en La Patria. Manizales. Colombia.  Domingo 16 de febrero de 2025.



sábado, 8 de febrero de 2025

LA ALEGRÍA DE NO GOBERNAR

Por Eduardo García Aguilar


En este siglo XXI el ejercicio de gobernar se ha vuelto una actividad espantosa que regresa a los tiempos de Nerón, Calígula y Atila, pues con el desarrollo de las redes sociales y la inmediatez informativa que llega a los miles de millones de celulares en el mundo, gobernantes y opositores se radicalizan y viven en el odio y la pugnacidad permanentes, ante la resignación o el estupor del rebaño de gobernados.

Algo está claro a medida que avanza el siglo XXI y es que la democracia se desvirtuó del ideario inicial de sus utópicos padres fundadores, pues se ha convertido en un espectáculo y  negocio sucio en el que son elegidos, salvo excepciones milagrosas, aquellos que más han invertido en ello y utilizado la desinformación y las redes para manipular emociones. El gran payaso Donald Trump es ahora el gran líder de los cómicos y peligrosos políticos del mundo.

Hasta el más idealista y utópico tendrá que corromperse para acceder al poder y se verá obligado a utilizar las armas más infames para descalificar al adversario, escrutando sin piedad su vida privada, pasado, relaciones personales, recursos y al acceder al trono sufrirá durante su mandato una andanada igual de ataques, calumnias, intrigas, que ningún ser humano por fuerte que sea puede resistir, salvo si se convierte en un cínico y un monstruo inmune a tales asedios.

Su vida personal y la de su familia es atacada sin piedad por los opositores hasta el punto de que en la actualidad los mandatarios o los altos funcionarios deben enviar al extranjero a sus allegados para protegerlos de la infamia y el odio de los adversarios, que se vengan de los ataques y oprobios que el victorioso también aplicó sin piedad contra ellos en el camino a la victoria.

El principio inicial de la democracia era que la contienda se daba entre partidos históricos que ganaban o perdían con un elocuente programa de gobierno y luego se esperaba la lealtad y generosidad del derrotado y la grandeza y humildad del ganador para velar durante el gobierno por todos los cidadanos sin distingos y por el bien del país. Los adversarios, según esa utopía, aguardaban con serenidad el momento de la alternancia.

La verdad es que hoy gobernantes y opositores en todo el mundo están comandados en su mayoría por rufianes que han vendido el alma al diablo para acceder a las más altas magistraturas y deben pagar tarde o temprano a quienes los financiaron y eso sin tener en cuenta que los países del mundo están carcomidos por mafias y bandas delincuenciales multinacionales que cooptan los tres poderes, ejecutivo, legislativo y judicial, y por supuesto a las fuerzas militares y policiales.

Los útópicos padres fundadores de la democracia desde los tiempos clásicos griegos y romanos hasta nuestros días, pasando por la Revolución francesa y su consigna de Igualdad, Fraternidad y Libertad, todos los que ofrecieron sus vidas por la justicia a lo largo de los siglos, se retuercen ahora en sus tumbas, pues las elecciones y el ejercicio del poder en esta era digital y plutocrática se convirtieron en todas partes en una farsa repugnante y tramposa, empezando por Estados Unidos.

Afortunados los que nunca aspiran al poder ni a ningún mando nacional o local y viven sus vidas en modestia dedicados a sus actividades lejos de la fama de las redes y los honores. Alegres aquellos que lejos del mundanal ruido transcurren sus existencias lejos de esas ambiciones políticas y viven la vida, difícil como siempre ha sido, es y será, como una experiencia milagrosa ante el cosmos, un misterio inescrutable que debe celebrarse día a día. Mientras más lejos esté el ser humano de la codicia del poder, más posilbilidad tendrá de ser y estar en el mundo, lejos de la podredumbre y la infamia.   
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Publicado en La patria. Manizales. Colombia. Domingo 9 de febrero de 2024        




sábado, 1 de febrero de 2025

DISCURSO HISTÓRICO DEL PRESIDENTE PETRO


Por Eduardo García Aguilar

Escuché con atención el histórico discurso del presidente de Colombia Gustavo Petro en la posesión de la nueva canciller Laura Sarabia, pronunciado en una coyuntura muy especial, agitada, peligrosa, en medio de terribles agresiones mediáticas y políticas en contra de su persona y por lo cual tiene aun más importancia.

La prensa mundial, encabezada por diarios franceses, alemanes, nórdicos, hispanos, asiáticos, africanos, y mediorientales, televisiones, redes y radios, destacaron en primera plana el valiente gesto del presidente colombiano, el primero en el mundo en alertar sobre los graves acontecimientos que suceden en Estados Unidos, antes faro y símbolo de futuro con la Estatua de Libertad, país que recibía en Manhatan a milllones y millones de inmigrantes en los pasados siglos, provenientes de una Europa pobre y víctima de sucesivas guerras, entre ellos el bisabuelo del actual presidente Donald Trump o su esposa misma Melania, recién inmigrada desde el este de Europa. Esa era la gran América cantada por Walt Whitman en Hojas de Hierba.

A horas de la madrugada Gustavo Petro tuvo el valor de devolver vuelos militares donde venían encadenados como esclavos colombianos y colombianas de bien ante la mirada aterrada de sus hijos menores y después aviones colombianos recuperaron con dignidad a sus ciudadanos, algo celebrado por la prensa mundial en el Primer y Tercer Mundo.

El mundo saluda el gesto de ese presidente mestizo colombiano que se atrevía a convertirse en un David contra un arrogante Goliat blanco, supremacista, racista, vulgar, condenado por la justicia de su país, quien fue aupado a la presidencia por su virtual vicepresidente, el hombre más rico del mundo, Elon Musk, nutrido en los idearios del Apartheid de su natal Sudáfrica y las ideas nazis de Adolfo Hitler que defiende ahora en Alemania.

En un discurso brillante, que fue también una cátedra de geopolítica, el presidente Petro ha mostrado con claridad los riesgos de que la famosa nube, cloud en inglés, que contiene todos los saberes e informaciones del mundo quede privatizada por una oligarquía cerrada que impone los más nefastos planes totalitarios nunca imaginados ni por los más pesismistas futuristas del siglo XX como Aldous Huxley y George Orwell, enre otros muchos.

Petro recordó en ese brillante discurso lo sucedido en Alemania, cuando accedió al poder por votación el austriaco Adolfo Hitler, autor de Mi Lucha, libro del que todos hablan y pocos han leído, donde se desplegaban sus ideas y odios racistas y eugenistas y se auguraba con toda claridad la expulsión y la persecución de  judíos, extranjeros; gitanos, comunistas y socialistas de todos los colores.

Lo que ocurre en Estados Unidos con los colombianos, latinoamericanos y ciudadanos de todo el mundo que son perseguidos en redadas en todas las ciudades y luego  enviados encadenados y humillados como esclavos, es algo que puede parangonarse con aquella nefasta época que condujo  a la Segunda Guerra Mundial, cuando Hitler y sus aliados y cómplices en Europa embarcaban en trenes desde todos los países a ciudadanos que eran luego exterminados en los campos de concentración, uno de los cuales, Auschwitz, fue conmemorado esta semana por una blanda burocracia europea pusilánime en el 80 aniversario de la liberación.

Petro, que es un lector infatigable y un intelectual de alto nivel, aunque Felipe López Caballero, exdirector de Semana, lo califique de "seudointelectual", explicó en ese discurso la coyuntura que significa el poder desatado de esta nueva oligarquía mundial que controla en la red los conocimientos de la humanidad, dispuesta a aplicar con violencia las ideas supremacistas que dominaron en la primera mitad del siglo pasado.

Hay que remontarse a más de un siglo atrás para encontrar a un presidente colombiano capaz de entender las coyunturas cruciales del momento, como fue el caso de Rafael Núñez, gran articulista y ensayista que vivió en Inglaterra en el siglo XIX y desde ahí supo de los retos y problemas que los cambios de entonces planteaban para la humanidad y que fueron base de sus controvertidos programas de modernización del país. Y por supuesto remontarse al gran escritor y pensador que fue el Libertador, cuya obra completa es una delicia de leer desde La Carta de Jamaica hasta Delirio del Chimborazo, pasando por sus cartas.

Petro ha sido citado por la prensa mundial en otros continentes que se enfrentan al mismo reto que Colombia y el mundo en la era de Trump y Musk. Pues la amenaza no solo concierne a América Latina sino a Europa, Africa, Asia y la humanidad entera. Petro, como David contra Goliat, ha marcado la pauta para la lucha que la humanidad debe afrontar ante el tenebroso peligro del gobierno de Donald Trump. El discurso de Petro en la posesión de la joven canciller Sarabia debe ser escuchado con atención por quienes deseen entender los retos geopolíticos del momento en el mundo.
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Publicado en La Patria. Manizales. Colombia. Domingo 2 de febrero de 2024.



 

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viernes, 24 de enero de 2025

EL ÚLTIMO VALS DE VARGAS LLOSA


Por Eduardo García Aguilar

Desde hace tres cuartos de siglo Mario Vargas Llosa siempre ha estado acompañándonos desde su juvenil éxito, con decenas de novelas, cuentos, ensayos, miles de artículos y reportajes, piezas de teatro, e incluso se ha dado el lujo de ser candidato a la presidencia de Perú, líder enfebrecido y mesiánico de la derecha latinoamericana, aristócrata miembro de la cofradía de hidalgos españoles y octogenario enamorado de Isabel Preysler.

Varias generaciones lo hemos seguido desde el comienzo y en los primeros tiempos tratábamos de inspirarnos en su prosa, tras el éxito mundial de La ciudad y los perros y La Casa verde. Infatigable, hiperactivo, lector apasionado, académico, Vargas Llosa ha sido un fénómeno de la literatura latinoamericana que ahora se despide con una última novela, que es como su último vals peruano.

Hay escritores de todo tipo, poetas, polígrafos, ensayistas, cronistas, pero otra cosa es la misión del novelista que pasa su vida creando unos mundos que son arquitecturas complejas difíciles de ajustar como mecanismos de relojería. Y Vargas Llosa fue un novelista nato, único, investigativo, algunas de cuyas obras de madurez son monumentales y se preocupan por la vida de varios países del continente y del mundo.

Con Le dedico mi silencio (Alfaguara, 2023), Vargas Llosa se despide volviendo al Perú de su origen con una obra que se lee como un vals alegre y triste de Chabuca Grande o Lucha Reyes, un vals a veces cursi que trata de sintetizar en sus letras y melodías la compleja estructura racial, imaginaria y cultural de Perú, tierra de imperios prehispánicos enormes, barroca colonia española desbordante y mundo urbano que muchos de sus pensadores han tratado de desentrañar. ¿Quiénes somos los peruanos? ¿De dónde venimos y para dónde vamos?, fueron interrogantes de pensadores que en la primera mitad del siglo XX trataron de desentrañar los ejes del misterio, como José Carlos Mariátegui, Sebastián Salazar Bondy y José María Arguedas, entre otros muchos.

Toño Azpilcueta es un modesto cronista de música criolla, especialista en valses, marineras, polcas y huainos peruanos y vive de lo que le pagan por esos artículos en las revistas de farándula. Un típico escribidor latinoamericano, pobre, sufrido, que lucha por sacar adelante su familia en un antiguo vecindario de un barrio sórdido poblado de ratas y cucarachas que lo acechan en la imaginación neurótica.

Un día lo llaman para asistir a la presentación del desconocido y joven guitarrista Lalo Molfino en la zona de bajo el puente de Lima y ahí en esa casona colonial, pese a su inicial escepticismo, sufre una revelación al descubrir que nunca había escuchado un talento igual. Y desde entonces se dedica a seguirlo y a tratar de desentrañar su vida y sus misterios. Con gran entusiasmo, después de enterarse de su muerte prematura, recibe un préstamo de 5000 soles de su amigo Collau para que escriba el libro que tanto ansía y siga la investigación, viaje al norte en pos de los secretos y poco a poco los desentraña. 

Pero en tanto avanza, se empecina en la teoría útópica de que las divisiones raciales y sociales del Perú podían ser atenuadas por esa música criolla que traería la concordia nacional en tiempos de violencia y Sendero Luminoso. El libro tiene un gran éxito, se venden decenas de miles de ejemplares y el modesto articulista salta a la fama como ensayista y se redime. Con esta novela liviana y profunda sobre la peruanidad, el Premio Nobel Vargas Llosa se despide de nosotros y de la narrativa, conmoviéndonos como siempre y ganando nuestra más sincera admiración y agradecimiento.
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Publicado en La Patria. Manizales. Colombia. Domingo 26 de enero de 2024.
 

 
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sábado, 18 de enero de 2025

UN GOBIERNO DE MAGNATES EN ESTADOS UNIDOS

Por Eduardo García Aguilar 

Con la llegada de Donald Trump y el presidente de facto, el multimillonario Elon Musk al poder en Estados Unidos, iniciamos un nuevo episodio político que nadie imaginaba apenas hace unos meses. Trump se encontraba abatido en el desprestigio y hundido en el pantano de sus problemas judiciales, el más grave de los cuales su involucramiento en la asonada y toma del Capitolio por una jauría de sus partidarios. 

Vino a salvarlo el hombre más rico del mundo Elon Musk, quien lidera sectores de la industria aeroespacial, automotriz; tecnológica y de comunicaciones, cuya fortuna ya superaba los 300.000 millones  de dólares. En unas semanas el millonario inyectó enormes sumas de dinero para la campaña y abrió la vía para que el millonario neoyorquino lograra una victoria contundente y espectacular a nivel popular pocas veces vista y se alzara con el dominio de las dos cámaras del parlamento.

El triunfo de Trump a su vez inyectó fuerza a la fortuna colosal de Musk, que en unas cuantas semanas pasó de la suma anterior a otra superior a los 400.000 millones de dólares, convirtiéndose en el hombre más rico que jamas ha existido en el mundo contemporáneo, un nuevo Rey Midas.

Desde entonces Musk interviene en política mundial, apoyando  abiertamente en su red social X a las fuerzas de extrema derecha que poco a poco avanzan electoralmente en los países europeos y que probablemente; con la ayuda de los Estados Unidos y de su ídolo Trump, logren ganar pronto nuevos gobiernos del continente, como ya ocurre en Austria e Italia.

Manipulando las redes y la información, generado falsas noticias, impulsando con algoritmos a sus candidatos y sus partidos, Musk será líder desde el gobierno de Estados Unidos, como ministro y de facto vicepresidente, pues el oficial Vance no aparece por ninguna parte y se ha hecho discreto. El gabinete de Trump estará compuesto por muchos magnates amigos de vieja data del gran payaso de Manhattan, que día a día nos sorprende con sus chifladas intenciones.

Dice que va a anexar Groenlandia, propone la reconquista del Canal de Panamá, sugiere cambiar el nombre de Golfo de México por Golfo de América  y bromea con la idea de convertir a Canadá en el 51 Estado de la potencia norteamericana. 

Como están las cosas, todas o parte esas intenciones pueden avanzar hacia su realización dado el inmenso poder de que gozará y el dominio de la información y las redes sociales en las que todos los habitantes del planeta vivivimos inmersos como robots bajo el mando de Musk y Zuckerberg, el jefe de Facebook que ya se ha inclinado ante los nuevos jefes.

Los gigantes tecnológicos estadounidenses que ahora gobernarán Estados Unidos se pasan por la faja todas las legislaciones del mundo, evaden impuestos, hacen política abierta y ahora se disponen a terminar para siempre con el fact-checking que controlaba la desinformación y las fake news.

Este es el nuevo panorama que viviremos a partir de este 2025, en un contexto de graves conflictos mundiales de influencia donde la potencia americana contiende con China, Rusia y los emergentes de los BRICS, entre ellos India, Brasil y Sudááfrica. 

A todo eso se agregan guerras explosivas religiosas, nacionalistas o de civilización que esconden tras sus sanginarias acciones la lucha milenaria de la humanidad por territorios y rutas estratégicos llenos de minerales, riquezas varias sin fin, agua, mares, océanos, agricultura y ganado, y combustibles diversos aun por extraer. 
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Publicado en La Patria. Manizales. Colombia. Domingo 12 de enero de 2024.

 

LOS CORRESPONSALES DE GUERRA

Por Eduardo García Aguilar

Nunca pensé que viviría muy temprano la experiencia del corresponsal de guerra en uno de los conflictos más sangrientos de los últimos tiempos, en las guerras del El Salvador, Guatemala y Nicaragua. Desde muy temprano y gracias a que aun siendo estudiante de bachillerato veteranos periodistas me abrieron las puertas del diario de mi ciudad natal, entré en contacto con la emoción de las redacciones, tecleando en máquinas de escribir que resistían como locas desde hacía años al empeño sucesivo de redactores locales, al mismo tiempo que escuchaba los teletipos que vomitaban todo el día miles de cables internacionales de agencias de prensa.

Desde entonces me fascinaron las redacciones de periódicos, revistas y agencias mundiales y simpaticé con aquellas generaciones de periodistas, hombres y mujeres que aprendieron el oficio desde adolescentes en el terreno, cuando aun no existían las poderosas y costosas carreras de periodismo. Todo periodista en América Latina y el mundo se iniciaba en la vida, fogueándose en los conflictos de cada país y aprendía a escribir con pasión para llegar a dominar las palabras, capaces como eran de redactar un diario completo desde el editorial hasta los reportajes, pasando por las notas culturales, económicas, de farándula o la crónica roja. 

La adrenalina los dominaba a todos desde el comienzo a sabiendas de que el reportero debía recorrer la ciudad o el campo en busca de las noticias, husmenando las tragedias y las catástrofes, merodeando en los palacios de justicia, las morgues, las iglesias y los hospitales y las oficinas gubernamentales plagadas de lagartos y oportunistas. 

Uno se quedaban ahí toda la vida, otros pasaban de ciudad en ciudad comenzando cada vez de cero y algunos partían lejos hacia otros países en una aventura que no paraba nunca, como ocurrió con los colombianos José Antonio Osorio Lizarazo y Porfirio Barba-Jacob, el guatemalteco Enrique Gómez Carrillo y el nicaragüense Rubén Darío, que fueron insaciables trotamundos y desde chicos crecieron en las salas de redacción de México, Bogotá, Caracas, Lima, Santiago, Montevideo o Buenos Aires. Casi todos los poetas y escritores se ganaban la vida ejerciendo ese oficio, pues la literatura, salvo excepciones milagrosas, nunca da para vivir.

Después de estudiar y pasar por varias redacciones, llegué a un periódico creado por magnates para una campaña electoral en México y ahí fatigué como nunca las máquinas de escribir hasta llamar la atención del director, quien en vista de la pasión que aplicaba en escribir casi el diario entero, me propuso recorrer centroamérica por tierra para describir desde ahí aquellas guerras terribles que asolaban la región e informar en ediciones en español, francés e inglés lo que acontecía allí antes y después de la cumbre Norte-Sur de Cancún.

Al llegar a la frontera en la ciudad mexicana de Tapachula, me senté en una piedra y me pregunté que estaba haciendo ahí como corresponsal de guerra, que era en fin de cuentas joven carne de cañón, cuando en Guatemala y Salvador un joven de pelo largo era ya un objetivo militar de los terribles ejércitos. Después de Guatemala llegué a El Salvador y ahí recalé en el Hotel Camino Real, donde estaban asentados rudos corresponsales extranjeros de película. Conocí de lleno a aquellos personajes de diversas nacionalidades, estadounidenses, ingleses, franceses, españoles, argentinos, que caminaban por los pasillos con una botella de whisky en la mano y lucían con ironía una camiseta que decía: "Soy periodista, no dispare".

Después de estar dentro de ese infierno, que incluía una Nicaragua asediada por los contras emergiendo de otra guerra atroz, llegué a Costa Rica y Panamá, países más tranquilos y en paz en ese momento, y desde ahí retorné a México consciente de que había vivido el "bautismo de fuego", con la fortuna de sobrevivir para contarlo. Desde entonces me gustan las historias de los jóvenes corresponsales extranjeros, que como en la gran película El año que vivimos en peligro de Peter Weird (1982), arriesgan la vida en medio de conflictos por amor a la vida, la aventura y la palabra.
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Publicado en La patria. Manizales. Colombia. Domingo 19 de enero de 2024.
* Foto imagen de la película El año que vivimos en peligro de Peter Weird. El camarógrafo (actuado por Linda Hunt, quien fue premiada) y el reportero (Mel Gibson y su amada Sigourner Weaver) 


 

domingo, 29 de diciembre de 2024

LA INSUMISA AMAZONA MARVEL MORENO

Por Eduardo García Aguilar

Conocí a Marvel Moreno gracias al hispanista francés Jacques Gilard, a quien vi por primera vez en 1978 en un encuentro de literatura hispanoamericana en la Universidad de Toulouse le Mirail en el que estuvieron Julio Cortázar, Augusto Roa Bastos, Juan José Saer, Flor Romero de Nohra, Alba Lucía Ángel y Jorge Enrique Adoum, entre otros.
Yo tenía 24 años y aunque ya había escrito y publicado en revistas y suplementos, hacía mis primeros intentos de escribir una novela larga y un día que él vino a París me la presentó al frente de su casa en la rue Croulebarbe y le pidió que leyera mis textos y nos viéramos.
Después de ese primer encuentro, Marvel me invitó a su casa para que charláramos sobre mis textos. No había publicado ningún libro, aunque sí cuentos en revistas. Gilard admiraba mucho a Marvel. Él fue el primero en percibir con claridad, antes de que ella publicara sus obras más importantes, Algo tan feo en la vida de una señora bien (1980) y En Diciembre llegaban las brisas (1987), la magnitud literaria y las posibilidades míticas de Marvel.
El feminismo estaba muy en boga en Francia a través del Movimiento de Liberación Femenina (MLF), a cuyas manifestaciones acudíamos los estudiantes. Esos años fueron importantes para esa causa, pues en Francia se acababa de votar la autorización del aborto, promovida por la ministra Simone Veil, y el MLF era un movimiento muy activo al que éramos muy sensibles los estudiantes.
El día que la vi por primera vez me impresionó mucho por su frescura y belleza. Era una mujer alta, moderna, con una larga cabellera y gestos de gacela, piernas largas. Llevaba jeans y una blusa blanca vaporosa. Tenía 39 años. 
Marvel dio una primera estocada a ese mundo machista y lo plasmó para siempre sin miramientos. Un ambiente patriarcal que pervive intacto en la actualidad. Fue una luchadora contra el machismo patriarcal de Barranquilla y la Costa Atlántica, que también se extiende a los territorios “cachacos” de Colombia, cuestionados por Helena Araújo en sus novelas Fiesta en Teusaquillo y Las cuitas de Carlota y otras grandes escritoras colombianas de su generación como Fanny Buitrago y Albalucía Angel. 
Un machismo y un patriarcado que se extiende a todo el continente y al mundo. De hecho, su último libro salió gracias a que un movimiento de jóvenes estudiantes barranquilleras rebeldes exigieron con un performance durante una mesa redonda sobre Marvel la publicación de El tiempo de las amazonas, que es un libro muy subversivo aún en la actualidad. 
Marvel siempre vivirá en su obra, la de una reina de belleza del Carnaval insumisa que se rebela como una estrella de rock de los maravillosos años 60 y 70 y la cuestiona desde diversos ángulos. Ella se atrevió a enfrentar ese mundo y alejarse de él en un barco que va sin retorno con las velas abiertas. 

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Publicado en La Patria. Manizales. Colombia. Domingo 22 de diciembre de 2024.

LOS SIETE PILARES DE LA SABIDURÍA

 Por Eduardo García Aguilar

Termina un 2024 muy agitado, caracterizado por guerras terribles en Ucrania y Oriente Medio y el triunfo en los Estados Unidos de un personaje que se daba por muerto hace unos meses y ahora retorna al poder exonerado y cubierto por el aura de la victoria total, y que amenaza ya a México, China, Groenlandia, el Canal de Panamá y otros espacios.

Al llegar a 2025 se cierra el primer cuarto del siglo XXI y al ver los acontecimientos bélicos en Oriente Medio recordamos sin estupor que hace un siglo el asunto era similar, como lo cuenta el gran Lawrence de Arabia en su notable obra Los siete pilares de la sabiduría.

Todos aquellos territorios que antes fueron dominados por el imperio otomano y Turquía estaban entonces bajo dominio creciente de las potencias occidentales, Estados Unidos, Francia, Reino Unido, que poco a poco volvían a configurar los mapas y crear nuevas naciones, impulsadas por sus intereses, codicias y caprichos.

Lawrence de Arabia, un joven militar del Reino Unido, estaba encargado de dirigir en parte a los ejércitos rebeldes contra el poderoso imperio otomano declinante de entonces y en su libro relata las batallas vividas, similares a las actuales en Siria, Irak, Israel  y Líbano. Ahora ya no sería posible ese paternalismo occidental de Lawrence de Arabia y los nuevos héroes son personas surgidas de la miríada de grupos antes yihadistas, que ahora pretenden gobernar con apoyo de las potencias después de ser adiestrados por los servicios secretos occidentales, como en su tiempo hicieron con Saddam Husseim y Osama bin Laden.

En el nuevo reparto mundial que organizan las  potencias occidentales, ahora junto a China y Rusia, veremos qué nos deparan en 2025 en estos territorios las guerras que siguen en busca del control de las riquezas milenarias y las rutas de esa antigua Babilonia del mito y el Oriente, descritos en el medioevo por el gran viajero Marco Polo.

En las primeras décadas del siglo XX millones de migrantes de aquellas regiones huyeron de las guerras y se instalaron en otros continentes,  especialmente en los Estados Unidos y América Latina, donde todas aquellas familias notables rehicieron sus vidas, crearon riqueza y aportaron dinamismo a las naciones que los acogieron.

Los sirio-libaneses, cristianos y palestinos que llegaron a recrear su vidas en ultramar eran llamados “turcos”, porque mostraban ese pasaporte, aunque eran originarios maravillosos pueblos milenarios que como los Fenicios o los habitantes de Mesopotamia plantaron su vida de nuevo en otros lares, creando riqueza y novedades, como lo hicieron en los tiempos de Ulises. Desde entonces los pueblos de América están enlazados de manera estrecha con esos migrantes sirio-libaneses.

Ahora de nuevo estamos como hace un siglo en la incertidumbre, esperando las nuevas fronteras  y los mapas del Oriente Medio, pero también de los arreglos ineluctables que las potencias occidentales acordarán después del conflicto en Ucrania, que es el de la OTAN y el viejo imperio de los zares y los bolcheviques que ahora se reencarna bajo el mando de un nuevo zar, como en los tiempos de la Guerra y la Paz de León  Tolstoi.

Toda la literatura milenaria desde la Biblia,  Homero, Virgilio y Las mil y una noches nos ilustra sobre esos conflictos que de nuevo en el siglo XXI nos muestran que nada es nuevo bajo sol y que sobre las cenizas de las viejas guerras milenarias renace siempre el peligro de otras nuevas confrontaciones aun más sangrientas y  peligrosas.

----Publicado en La Patria. Manizales. Colombia. Domingo 29 de dieciembre de 2024.

Toto de T. E Lawrencw.

domingo, 15 de diciembre de 2024

FRANÇOIS BAYROU, PRIMER MINISTRO LETRADO

Por Eduardo García Aguilar

El nuevo Primer ministro francés François Bayrou (1951) es una prueba de que nunca un político debe darse por muerto y que las volteretas del destino pueden sacarlo del limbo a la palestra como por acto de magia, tal y como ocurrió con el innombrable presidente estadounidense electo, el del peluquín y el maquillaje naranja y con muchos otros del espectro africano, asiático, latinoamericano, medioriental o europeo.

Profesor de literatura originario del suroeste, nacido en Pau junto a los Pirineos, cerca de la frontera española, Bayrou habla con un acento peculiar y durante mucho tiempo luchó contra la tartamudez que de vez en cuando reparece en sus presentaciones públicas o discursos. Es hombre de campo, alcalde desde hace mucho tiempo de su ciudad natal, padre de seis hijos, católico, pero laico convencido. Viene de lo más profundo de Francia y ha brillado en la capital a lo largo de cuatro décadas como joven ministro de Educación y líder político del centro, al mando de su partido Modem (Movimiento Democrático).

Ha sido tres veces candidato a la presidencia, pero no ha podido nunca pasar a la segunda vuelta y con frecuencia sus enemigos lo han dado por muerto político, pues los derechistas lo acusan de traición por apoyar en algunas ocasiones a los socialistas y los de izquierda desconfían de él por participar en gobiernos de derecha y dar un apoyo crucial para la llegada al poder del joven Emmanuel Macron en 2017. 

Desde un fulgurante inicio al conquistar la presidencia a los 40 años de edad, Macron ha perdido popularidad y está ahora en lo más bajo de los sondeos, pues es detestado por su arrogancia y desconexión con el pueblo, que estuvo a punto de tumbarlo cuando la crisis de los "chalecos amarillos".  Pero tuvo suerte porque lo salvó la pandemia del covid, que paralizó al país con intermitencia casi tres años y apagó los impulsos revolucionarios de la Francia provinciana y agrícola. Ahora, tras muchos errores y una frustrada disolución de la Asamblea Nacional, el país está bloqueado y sin salida. En las elecciones legislativas de julio pasado ganó la coalición de izquierda Nuevo Frente Popular, pero sin lograr mayoría absoluta, y el partido de la ultraderechista Marine Le Pen se convirtió en el mayor del país al obtener 11 millones de votos. 

Pero el joven presidente no quiso reconocer los resultados de las urnas y optó primero por Michel Barnier, un primer ministro del partido de derecha Los Republicanos que fue último en las elecciones, derribado hace unos días por mayoría absoluta del Congreso con votos de la izquierda y ultraderecha. Ahora Macron designó a su principal aliado y mentor, el profesor Bayrou, que tampoco ganó las elecciones.

Ahora Bayrou, septuagenario como Barnier, lo reemplazará sin saber si logrará permanecer al mando del gobierno en un país ingobernable, donde se escuchan ya voces que piden la renuncia de Macron y el fin de la Quinta República fundada por el general Charles de Gaulle, caracterizada por la elección de un presidente casi monarca, que tiene todos los poderes y vive encerrado en los palacios dieciochescos del Antiguo Régimen, rodeado de una corte.

El literario Bayrou, especialista en el rey Enrique IV, sobre el que ha escrito varios libros, recibió el cargo con el mismo entusiasmo que Barnier hace poco, pero su tarea será muy difícil y dijo que tiene "un Himalaya frente a él". Cumple el sueño de ser Primer ministro a falta de la presidencia con la que sueña y sabe que esta fue su última oportunidad, el instante político en que se alinean los astros y el viejo político derrotado y humillado, lleno de cicatrices, resucita. ¿Pero por cuanto tiempo?
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Publicado en La patria. Manizales. Colombia. Domingo 15 de diciembre de 2024.

sábado, 7 de diciembre de 2024

RESURRECCIÓN DE NOTRE DAME DE PARÍS

Por Eduardo García Aguilar

Notre Dame de París reabre sus puertas cinco años después del incendio que la devastó y casi la destruye. el 15 de abril de 2019. Si no hubiera subido un grupo de bomberos en una misión casi suicida a una de las torres frontales para sofocar allí otro foco de la conflagración, el desplome lateral se hubiera llevado toda la estructura de piedra convirtiéndola en ruinas.

Aquella fecha fatídica presencié cerca del lugar el desespero de los parisinos que acudieron en masa y no podían creer lo que veían, especialmente los fieles católicos que cantaban e interpretaban música clásica en distintos lugares cercanos para tratar de conjurar un derrumbe que parecía ineluctable. Una joven directora de oprquesta dirigió desde la fuente de Saint Michel a una orquesta juvenil con gran entusiasmo, convocando así energías necesarias para impedir el desastre.

Y el milagro se dio porque después de medianoche, luego de que el grupo suicida de jóvenes bomberos regresó sano y salvo desde las alturas de esa torre lateral tras cumplir su arriesgada misión, los expertos dieron por conjurada la posibilidad de que todo el edificio se derrumbara como un castillo de naipes. Pero el daño estaba hecho, pues todo el techo milenario de madera del templo y su aguja central se habían quemado y desplomado de manera espectacular hacia el interior de la Catedral y sus cenizas mojadas yacían humeantes abajo en el piso. 

Varios vitrales estallaron y muchos muebles, objetos, púlpitos, confesionarios, esculturas y cuadros resultaron averiados. Los bomberos seguían lanzando chorros de agua para apagar los últimos focos y dejar controlado el desastre a medida que avanzaba la madrugada. Estuve todo ese tiempo debajo de un antiguo puente cercano, al otro lado del río, un lugar desde donde podía verse el espectáculo completo. Y sentía vibrar de emoción a toda esa gente, viejos y jóvenes que se resistían a partir pese a que ya habían cerrado los transportes públicos, el metro y la mayoría de líneas de autobuses.

A esa hora de la madrugada esa zona de la ciudad, el Barrio Latino, en cuyo seno aun hay ruinas romanas de cuando la metrópoli se llamaba Lutecia, estaba iluminada y había tanta gente deambulando por las calles como si fuera un viernes o sábado por la tarde. La multitud había venido desde todos los rincones para acompañar al templo amenzado y decidieron quedarse hasta el final, que en este caso fue un final feliz pese a todo, porque la estructura seguía en pie. Porque Notre Dame es el corazón de París.

Acudimos a un bar en la avenida Saint Germain des Prés, que estaba lleno de parroquianos y brindamos ahí por el desenlace de esta historia que se había iniciado en la tarde,  a la hora en que la gente se prepara para salir de sus trabajos rumbo a sus casas y cuando muchos van al bistrot a tomarse su aperitivo. En uno de esos lugares vi por televisión las primeras imágenes transmitidas en directo conmocionando al público atónito y no dudé un instante en acercarme a ese templo mágico que siempre parecía intocable y eterno, visto desde todos sus ángulos en cualquiera de las estaciones del año.

Un templo que figura en novelas como Gargantúa y Pantagruel del renacentista Rabelais o Nuestra Señora de París de Víctor Hugo y en poemas, canciones o cuadros y dibujos que van desde el Medioevo hasta nuestrso tiempos, pasando por los impresionistas y los cubistas. Una Catedral que queda para siempre impregnada en las retinas de quienes la vieron o la soñaron un día. Ahora, ya restaurada, se prepara a vivir otro milenio.
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Publicado en La Patria. Manizales. Colombia. Domingo 8 de diciembre de 2024.

 

  

 

sábado, 30 de noviembre de 2024

LA LEYENDA MEXICANA DE SILVIA PINAL


 
Por Eduardo García Aguilar
 
La actriz mexicana Silvia Pinal, que murió a los 93 años, fue una de las grandes estrellas femeninas del cine de oro mexicano, al lado de Dolores del Río, María Félix y Columba Domínguez, que desempeñaron inolvidables papeles en películas al lado de actores como Pedro Infante, Jorge Negrete, Cantinflas, Tin-Tán, Arturo de Córdova y Emilio "Indio" Fernández, entre otros.
 
En los años 40 y 50 México se convirtió en una potencia cinematográfica latinoamericana desde los Estudios Churubusco, que producía centenares de filmes distribuidos y vistos con entusiasmo en todo el continente americano desde Los Angeles y Tijuana hasta la Patagonia. La Ciudad ede México se volvió meca del cine y allí recalaron estrellas como la argentina Libertad Lamarque o las españolas Sara García y Sara Montiel, que divirtieron y emocionaron a millones de personas de varias generaciones.

El cine mexicano tenía también estrechas relaciones con la industria de Hollywood, que a veces retomó historias suyas para hacer versiones mundiales, especialmnete con las máximas estrellas Dolores del Río, Cantinflas y la gran María Félix, sin duda la más grande diva del siglo XX, personaje ejemplo de la indómita, inteligente y orgullosa mujer precursora del feminismo y admirada en todas las esferas del arte y el poder.

Silvia Pinal (1931-2024), más joven, fue un emblema del cine mexicano de los años 1960, mucho más moderno, que dejó atrás dos décadas de cine popular en blanco y negro caracterizado por decenas de clásicos inolvidables que hoy son de culto y se ven en retrospectivas en cines de arte del planeta. Aquellas películas protagonizadas por María Félix, Jorge Negrete, Pedro Infante, Kati Jurado, Joaquín Pardavé, Ninón Sevilla y Tongolele, entre otros, representaba la profundidad y riqueza ancestral de la cultura mexicana, la vida de las haciendas, los racheros, la ciudad y los pueblos de otros tiempos.

Pinal saltó a la fama con tres películas dirigidas por Luis Buñuel, el cineasta surrealista español que desde su exilio en México dirigió una decena de películas fundamentales del siglo XX, como el clásico Los Olvidados, Viridiana, ganadora de la Plama de oro en Cannes en 1962, Simón en el desierto (1965) y El ángel exterminador (1967), en las que actuó Pinal, cerrando con el broche de oro de Belle de jour (1968), protagonizada por Catherine Deneuve. Aunque trabajó con excelentes directores y productores, fue con Buñuel con quien se convirtió en leyenda.

En los años 60 Pinal compró una mansión del Pedregal de San Angel, al sur de la capital, barrio de arquitectura contemporánea para millonarios y magnates donde también se instaló después Gabriel García Márquez. En esa mansión se hicieron fiestas extraordinarias que llenaban las páginas de la farándula e incluso se filmaron películas de la época ye-yé y go-go, cuando la diva se casó con la estrella de esa músca popular Enrique Guzmán, mucho menor que ella, y padre de su hija Alejandra, estrella pop de los años 90.

La Pinal reinó desde entonces en México gracias a su importante fortuna, contactos con la gran cadena Televisa, el poderoso Partido Revolucionario Institucional (PRI) y llegó inclusive a ser senadora y primera dama del estado de Tlaxcala, al casarse con un gobernador priísta. En ella confluyeron todos los poderes terrenales: arte, dinero, cine, telenovelas, política y la creación de una dinastía con hijas y nietas cantantes y actrices como Silvia, Viridiana, Alejandra y Frida Sofía. Con ella se va una protagonista de la próspera y terrible época de un México en plena bonanza petrolera e industrial del siglo XX, que generaba riqueza, violencia, glamour y pobreza a raudales entre sonidos de rock, jazz, mambo, bolero, mariachis y merecumbé.
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Publicado en La Patria. Manizales. Colombia. Domingo 1 de diciembre de 2024.


 

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jueves, 28 de noviembre de 2024

LA ORDEN DE CAPTURA CONTRA NETANYAHU

 

Por Eduardo García Aguilar

La decisión histórica de la Corte Penal Internacional en contra del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu y de su ex ministro de defensa Yoav Gallant, así como del dirigente del brazo armado de Hamás Mohammed Deif, es razonable y justa desde todos los puntos de vista. Nadie duda de que la acción del movimiento islamista Hamás, que desencadenó la guerra contra Gaza, fue un crimen de lesa humanidad contra civiles israelíes, pero la reacción de Israel ha superado todos los límites y se ha convertido en una carnicería inadmisible contra indefensos y hambrientos civiles hacinados en la Franja de Gaza y ahora en Líbano, a donde se han extendido sus criminales bombardeos.

Hasta ahora la Corte Penal Internacional solo había perseguido a líderes africanos negros criticados por las potencias occidentales, como fue el caso de Laurent Gbagbo, el expresidente de Costa de Marfil, derrocado, apresado y quien tras un largo proceso fue absuelto y espera volver a presentarse para aspirar a la primera magistratura. Gabgbo no era del gusto del gobierno francés, que tenía presencia militar en ese sitio y la usó para defenestrarlo e imponer luego a un presidente que fue alto funcionario del Fondo Monetario Internacional y representaba los intereres de las plutocracias occidentales.

Desde su creación, los fiscales y jueces de la CPI se hacían los de la vista gorda con los líderes occidentales blancos que emprendieron guerras injustificadas en Africa, Asia y Oriente Medio, como los presidentes George Bush, padre e hijo, que sembraron el terror en Irak y Afganistán, y los líderes británicos y franceses que estuvieron involucrados en guerras en el continente africano, entre ellas la de Libia para derrocar al dictador Muamar Gadafi, quien era ya amigo y cómplice de los occidentales y financiaba en secreto a los políticastros en París y Londres.

Muchos analistas consideraron absurda esa guerra en Libia, que en vez de solucionar un problema creó otro mas grave, desestabilizando un país estratégico y rico que tenía gran influencia en el continente africano y ahora se encuentra entre el caos, descuartizado entre dos poderes enemigos acérrimos. La cruel muerte del tirano indefenso, empalado por soldados, fue celebrada en el mundo por los occidentales y desde entonces esa tierra es un lugar sin ley y epicentro de éxodos migratorios africanos hacia Europa. El presidente francés que más interés tuvo en esa guerra absurda fue el derechista Nicolás Sarkozy, quien está a punto de ser condenado por haberse beneficiado del financiamiento oculto de Gadafi, a quien recibía con todos los honores en París.

La CPI siempre persiguió y condenó a negros africanos caídos en desgracia o rebeldes, pero jamás investigó a mandatarios, militares o funcionarios occidentales involucrados e
n atrocidades y violaciones de los derechos humanos en sus antiguas ex colonias mediorientales, asiáticas o africanas, a las que saquearon durante siglos. Todas las masacres y atrocidades cometidas por los occidentales en sus ex colonias quedaron impunes e incluso fueron celebradas por los áulicos de los imperios como logros para la democracia y la libertad. Y muchos de esos sanguinarios líderes occidentales fueron premiados hasta con el Nobel de la Paz.

Netanyahu y sus militares han sido implacables, intratables y sanguinarios al convertir a la franja de Gaza en un cementerio de infantes, mujeres, ancianos y civiles aplastados por las bombas de su poderoso ejército financiado por Estados Unidos. La cifra de muertos llega a 50.000 en Gaza, a lo que se agregan ahora las cifras de muertos provocados por los bombardeos en Líbano, donde el criminal Netanyahu usó bíperes y teléfonos celulares para matar y herir a miles de personas.

Nunca expresó la más mínima pena por ese genocidio y por el contrario en su rostro se ha visto el rictus de su diabólica maldad. Con tal de salvar su pellejo y no ser condenado en su país, que ya estaba harto de él, Netanyahu es capaz de sumir todo Oriente Medio en un mar de sangre. Por todos esos delitos debe rendir cuentas ante la CPI, que al fin reconoce lo que todos en el mundo ya hemos visto horrorizados. Pero bien sabemos que es solo una orden de captura simbólica, pues el Primer ministro israelí quedará impune como todos los líderes occidentales protegidos por la cruel plutocracia de los blancos.
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Publicado en La Patria. Manizales. Colombia. Domingo 24 de noviembre de 2024. 

LA VICTORIA DEL EMPERADOR DONALD TRUMP


Por Eduardo García Aguilar

Más poderoso y legítimo que nunca, el Emperador Trump tomará posesión de su cargo como presidente de Estados Unidos en enero, iniciando un cuatrienio que será un espectáculo permanente para el mundo. Después de su espectacular y arrasadora victoria, el magnate casi octogenario apareció ante sus partidarios fresco y enérgico, al lado de su esposa Melanie, sus hijos, y del hombre más rico del mundo, el innovador Elon Musk, que aspira entre otras cosas a llevar al hombre al planeta rojo Marte y superar la gravedad y la velocidad de la luz.

Ni las acusaciones ni los juicios ni las condenas ni el atentado que por un pelo casi le cuesta la vida, pudieron detener su irrefrenable carrera hacia la victoria imperial, que lo convierte en un Emperador como en los mejores tiempos del Imperio Romano. Uno tras otro los mandatarios del mundo saludaron su triunfo y se mostraron dispuestos a trabajar con él por el bien de la humnidad. Y la derrotada Kamala Harris y su mentor el presidente Joe Biden, de manera caballerosa, se mostraron dispuestos a una transición pacífica, reconociendo en franca lid su estruendosa y humillante derrota.

Donald Trump, como pocas veces en la historia de Estados Unidos, encarna el ideal americano que reposa en cada uno de los corazones de los gringos de todos los orígenes e inmigrantes que llegan hambrientos y sin un un peso e imaginan volverse algun día millonarios como él, con mansión en Florida, propiedades en el mundo, campo de golf en su patio y avión privado para desplazarse por el globo, rodeados por un séquito de serviles colaboradores y domésticos.

La esencia del sistema norteamericano reposa en esa quimera de los cientos de millones de habitantes que pueblan ese inmenso territorio conquistado por sus ancestros en el siglo XVII y XIX a punta de guerras y violencia sin límite, basados en la esclavitud de los negros y el exterminio de los indios. De esa fabulosa conquista del oeste surgieron las más increíbles fortunas y destinos de centenares de magnates, terratenientes, propietarios, comerciantes, inventores, innovadores e inventores que como Elon Musk impulsaron nuevas industrias como la automotriz, la ferroviarria, la aviación, la nuclear, la armamentística y de las comunicaciones, entre otras muchas.

Lo raro no es que Donald Trump lograra su más grande victoria después de estar desprestigiado y hundido en la ignominia, salvado como el Rey Midas por millones de norteamericanos, mujeres y hombres, que hicieron caso omiso de sus defectos y lo limpiaron con sus votos de toda sospecha. Lo curioso es que antes no hubiera habido un presidente que encarnara a la perfección como él la esencia del sistema gringo, cuyos dioses máximos son el poder, la guerra, el dinero, la fama y el derroche encarnado por las grandes estrellas de Hollywood, deportistas y cantantes míticos como Elvis Presley y Michael Jackson y los raperos populares de hoy que predican ante los jóvenes del mundo el objetivo final de andar en limusinas, cargados de joyas y rodeados de las chicas más bellas a las que celebran con gigantescas botellas de champán, antes de llevarlas a la cama como hacía Trump.

Los pobres y desclasados estadounidenses de todos los orígenes, blancos, negros, latinos, deben estar celebrando la fiesta aupados en una nube quimérica, en un éxtasis místico, religioso, como nunca antes visto. En suburbios, barriadas, campo profundo, fábricas, supermercados, pizzerías, hamburgueserías, la población celebra la consagración ineluctable de su líder, que sin duda al retornar al poder después de un interregno infame adquiere el brillo del oro verdadero y no el del patético maquillaje naranja que cubre su rostro y pinta su cabello.

Todos lo ven ahora patriarcal, benévolo, divertido, protector, padre de la patria que con su adarga hundió hasta lo más profundo a sus rivales. Es el triunfo de la televisión, el triunfo de las estrellas de farándula que reinan en las pantallas chicas vistas por la población en las noches después de sus largas y extenuantes jornadas de trabajo. Alienados y manipulados por siempre. 

En la era de celulares, redes sociales, pantallas de televisión, interconexión permanente e histérica, la humanidadad se ha convertido ya en un conglomerado de miles y miles de millones de zombies hambrientos desde Alaska hasta la Patagonia, desde Australia a la tierra de los esquimales, desde El Cabo a Calcuta, Pekín y San Petersburgo, pasando por Bogotá, El Cairo, Jerusalén, Berlín, Estocolmo y Estambul. Y su nuevo dios es Donald Trump, un payaso loco salido de las películas de Batman. Un engendro mezcla de Rey Midas, Nerón, Calígula y Atila. Ave César, gritan todos al unísono en el mundo, enloquecidos por la victoria de un triunfador insaciable.



AUGE Y CREPÚSCULO DEL LIBERALISMO

Por Eduardo García Aguilar


Mi padre y su familia fueron liberales originarios del oriente de Caldas y crecí entre historias y leyendas de esa militancia, anclada en el imaginario de los viejos líderes radicales colombianos de ese partido, como Manuel Murillo Toro (1816-1880), Benjamín Herrera (1853-1924), Rafael Uribe Uribe (1859-1914), el Indio Uribe (1859-1900), Vargas Vila (1860-1933) y Ñito José Restrepo (1855-1933), que lucharon por ese ideario a través de guerras, libros, poemas y proclamas.

Álvaro nació en 1913 y como muchos jóvenes liberales y conservadores de esa época amaba los libros y a lo largo de los años conformó una biblioteca en la que me nutrí en la infancia y la adolescencia, donde había clásicos de la literatura mundial y del pensamiento político e ideológico europeo surgido del espíritu de la Ilustración y las ideas de la Revolución francesa. El pueblo se rebeló contra un milenio de monarquía, nobleza y privilegios hereditarios y derrotó de manera espectacular en unos cuantos años al odiado Antiguo Régimen y sus castas, que llegaron a su máximo esplendor en el largo reinado del Rey Sol Luis XIV desde el Palacio de Versalles.

En la biblioteca de mi padre también exploré libros colombianos que se referían al pensamiento liberal colombiano, entre los que se destacaban las primeras obras de su amigo y copartidario el liberal riosuceño Otto Morales Benítez, Testimono de un pueblo y Revolución y Caudillos, a las que se agrebaban los de Germán Arciniegas e Indalecio Liévano Aguirre, cuyas obras Conflictos sociales y económicos de la historia, su biografia de Bolívar o Bolivarismo y Monroísmo ocupaban lugar especial en las estanterías.

El liberalismo regresó al poder en 1930 con Enrique Olaya Herrera, iniciando un periodo de 16 años de grandes avances sociales y culturales impulsados por Alfonso López Pumarejo, Eduardo Santos y los designados Alberto Lleras Camargo y Darío Echandía, que contaron con el apoyo de fuerzas progresistas. Ese periodo terminó con el triunfo del conservador Mariano Ospina Pérez en 1946 a causa de la fratricida división de los liberales entre el oficialista Gabriel Turbay y el disidente Jorge Eliécer Gaitán, que sería asesinado poco después y se convertiría en mito del partido en los tiempos de La Violencia.

En esos años terribles, como lo hicieron muchos liberales del Oriente de Caldas, mi joven padre se instaló en Manizales para pasar las tormentas de la Violencia y la dictadura de Rojas Pinilla y después, fiel a su partido, siguió militando en él durante el Frente Nacional, pero en el Movimiento Revolucionario Liberal (MRL), en su línea dura.

En su oficina, en un edificio al lado del café Osiris, tenía parte de su biblioteca y ahí recibía a amigos liberales y progresistas de la ciudad, a quienes escuché desde temprano referirse con entusiasmo a las ideas del viejo ideario liberal y de la izquierda latinoamericana.

Fueron esas las últimas grandes épocas de ese partido al mando de figuras de alto rango intelectual como Carlos Lleras Restrepo y Alfonso López Michelsen, que, aunque controvertidos, debatían, tenían idearios y proyectos concretos de cambio en materia agraria y laboral. 

Luego ese movimiento entró en una larga era crepuscular convertido solo en una franquicia del clientelismo, negocio serpenteante y camaleónico al mando y propiedad de un cacique que se aferra al poder sin más principio que vender su apoyo al mejor postor a cambio de prebendas según la coyuntura y bloquear cualquier posibilidad de cambio en Colombia. Las grandes figuras históricas de ese partido, después de la Convención de Cartagena, se retuercen ahora en sus tumbas.
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Publicado en La Patria. Manizales. Colombia. Domingo 3 de noviembre de 2024.
  


viernes, 25 de octubre de 2024

UMBERTO VALVERDE Y CALI PACHANGUERO

Por Eduardo García Aguilar

Umberto Valverde (1947-2024) escribió Bomba Camará, un clásico del cuento colombiano publicado primero en México en 1972 por la editorial Diógenes y que es al lado de Qué viva la música (1976) una de las dos obras cumbres de la renovación narrativa urbana surgida de la vida caleña juvenil de los años 60 y 70.

En sus cuentos magistrales cuenta la vida de los muchachos del Barrio obrero de Cali, donde nació y creció y al que le fue fiel toda la vida, dedicado a contar los avatares de la vida popular en un medio marcado por la salsa, la rumba y el fútbol como pasión, ya que fue hincha e historiador del equipo América. 

La publicación de Bomba Camará fue posible gracias a Alvaro Mutis y Gabriel García Márquez, quienes aun jóvenes y en plena actividad laboral acogían al joven narrador caleño en la capital mexicana y recomendaron la obra al crítico y editor Emmanuel Carballo. En esos años también estuvo presente allí otro narrador colombiano, Héctor Sánchez, tolimense a quien le publicaron dos de sus principales novelas, Las maniobras y Las causas supremas.

La generación de narradores a la que perteneció Valverde es una de las más amplias y prolíficas de la historia del país y en su momento generó muchas expectativas, pero sin contar con la deflagración que significó el triunfo del boom latinoamericano y su líder, el creador de Macondo, que los eclipsó para siempre.

Valverde regresó a Colombia y allí se dedicó en Cali al periodismo escrito y radial y a la promoción entusiasta de la música caribeña o el fútbol a través de obras también clásicas, como Reina rumba (1981), biografia novelada de la gran cantante cubana Celia Cruz, Memoria de la Sonora Matancera (1997) o Jairo Varela, que todo el mundo cante (2002), sobre el mítico creador del grupo Niche y autor del himno Cali Pachanguero. 

También publicó En busca de tu nombre (1976), analizada y elogiada por el gran hispanista francés Jacques Gilard, y Quítate de la vía perico (2002), dos originales obras narrativas que no tuvieron la difusión ni el reconocimiento merecidos en su momento.

Valverde decidió dedicar su vida a la cultura popular de su terruño y a diferencia de otros de su generación practicó el periodismo de terreno, en el que formó a muchos jóvenes cuando dirígía La Palabra o la revista del América de Cali. Dejó centenares de crónicas y artículos publicados en El Pueblo y Occidente y múltiples revistas del país y el extranjero.

Prefería ver todo el día partidos de futbol, escuchar música caribeña y salir a caminar bajo la canícula con su cachucha futbolera, lejos de los honores y ambiciones de la carrera literaria. Polémico y frentero en sus discusiones, caprichoso y rebelde, Valverde ganó siempre muchas enemistades y creó en torno a él por su carácter un aura diabólica, que simpatizaba con los diablillos rojos, emblema de su equipo América de Cali. 

Pero como dijo Carlos Jiménez en una excelente semblanza tras su muerte en septiembre, fue además de generoso amigo, infatigable y riguroso trabajador intelectual que dejó después de 77 años de vida una vastísima obra, que ojalá ahora se recopile y edite con esmero. 
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Publicada en La Patria. Manizales.
Colombia. Domingo 27 de octubre de 2024.
      

 

sábado, 19 de octubre de 2024

EUROPA Y EL ÉXODO DE LAS GUERRAS

Por Eduardo García Aguilar

Las autoridades europeas incrementan medidas para disminuir o detener la inmigración, que en los últimas décadas aumentó de manera dramática por las guerras que sacudieron a Irak, Afganistán, Siria, Libia, Líbano, y  países africanos de donde huye la gente por mar a riesgo de sus vidas con la ilusión de una mejor vida en Europa.

Hace una década millones de migrantes intentaban llegar a Europa por el Mediterráneo desde Afganistán, Siria, Turquía y Líbano en barcos precarios, muchos de los cuales naufragaban frente a las costas griegas. Las cifras escalofriantes de desaparecidos en el mar eran acompañadas de fotos de niños fallecidos que las olas depositaban en las playas, como fue el caso de la inolvidable y terrible imagen del niño Aylan Kurdi.

El momento climático fue en las fronteras del este europeo, donde se aglomeraron millones de migrantes y la canciller alemana Angela Merkel, en una decisión polémica que luego le fue reprochada, dejó ingresar de un día para otro casi dos millones de personas, en su mayoría sirios, libaneses, kurdos y afganos, familias enteras que tocaban a la puerta.

Después las autoridades europeas llegaron a acuerdos con Grecia y Turquía para instalar y financiar gigantescos campamentos de migrantes donde viven hacinados desde entonces millones de refugiados de las guerras afgana y siria que no lograron asilo en ningún país occidental. 

De manera concomitante, tras el caos creado por las revoluciones árabes y el derrocamiento impulsado por Francia y Gran Bretaña del líder y dictador libio Muamar Gadafi, que garantizaba un muro de contención al flujo migratorio por su liderazgo africano, cientos de miles de migrantes subsaharianos se agolpan desde hace años en las costas mediterráneas de todo el Magreb, especialmente en la primavera y el verano.

Desde ahí saltan al mar en embarcaciones precarias pagando altas sumas para llegar ya sea a Italia o por el lado marroquí a las Islas canarias españolas. El saldo es de miles de muertos en la travesía, jóvenes, niños, mujeres, ancianos, que se ahogan sin que les presten ayuda.  Algunas organizaciones humanitarias patrullan el mar y logran salvar y rescatar a miles de migrantes que recalan en Lampedusa y desde ahí tratan de infiltrarse a Francia, Alemania, Bélgica, o los países nórdicos, donde a veces tienen familiares.

El gobierno de la primera ministra italiana de extrema derecha Giorgia Meloni llegó esta semana a un acuerdo con Albania, para enviar allí a los migrantes que serán devueltos a sus países, generando polémica en Europa, aunque la mayoría de las fuerzas políticas en el Parlamento europeo coinciden en la urgencia de tomar medidas como esa para limitar el flujo migratorio que se descontroló con las guerras, inclusive la de Ucrania. Al interior de las fronteras europeas ya se registran minuciosos controles.  

Esta tragedia ocurre en el Mediterráneo y ha debilitado a Europa, pero la crisis migratoria afecta también a América Latina de punta a punta y el sudeste asiático, por lo que los éxodos masivos ya constituyen sin duda un hecho mundial que marcará las próximas décadas.

El éxodo latinoamericano es impresionante y hay lugares críticos en la frontera colombiana con Panamá o en la mexicana con América Central, desde donde miles y miles emprenden la riesgosa aventura de atravesar el territorio para llegar a Estados Unidos, también a riesgo de sus vidas, víctimas de los coyotes y de las crueles bandas delincuenciales, que también actúan en África y Europa. El mundo entero es ahora un insaciable y peligroso territorio de éxodos que impulsa el nacionalismo, el racismo y la xenofobia.
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Publicado en La Patria. Manizales. Colombia. Domingo 20 de octubre de 2024.