lunes, 17 de marzo de 2025

LOS TIEMPOS DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL

Por Eduardo García Aguilar

Siempre he considerado a la Universidad Nacional de Colombia, en su sede de Bogotá, como mi Alma Mater, aunque solo estuve ahí estudiando Sociología dos años intensos e inolvidables que marcaron para siempre mi camino en las ciencias sociales y por supuesto en la literatura. En aquel entonces esa carrera era la de moda en ese campo, como lo fue antes el derecho y después el periodismo, y las tres han graduado millones de estudiantes en el mundo.

Durante un siglo e incluso en la actualidad, la carrera de derecho lleva la delantera y aunque sin duda ha graduado y gradúa a muchos que más tarde serán bandidos o cómplices de la corrupción, también es cierto que una gran mayoría de los abogados quedan marcados por las clases de grandes juristas generosos y sabios, que además de elocuentes, aman las letras y el pensamiento por sobre todas las cosas, inspirados en los discursos y la vida de Cicerón.

Se supone que el abogado debe saber hablar y argumentar y además escribir bien, sin lo cual no podrá brillar en los estrados ni en las oficinas. Nuestro país es y  ha sido sin duda uno de abogados y cuenta en todo el territorio con excelentes universidades, donde siempre se han destacado notables docentes que además de transmitir los conocimientos a sus alumnos, vibran en el fondo de la vida real de un país tan complejo, violento e impredecible como es Colombia.

Un día antes de su muerte trágica, Jorge Eliécer Gaitán ganaba un caso como penalista y al día siguiente seguía con su febricitante actividad política en la Jiménez con séptima donde lo mataron, animado por los años que estudió en Roma y conoció allí a los mejores maestros en la capital que dos milenios antes fue centro del más brillante y poderoso imperio jamás conocido.

En mi caso, tambíen debí ser estudiante de derecho, pero en esos tiempos colombianos agitados de cambios y pasión por la justicia social, sentí el llamado de seguir por otros rumbos y optar por la Sociología en la más prestigiosa sede fundada por el padre Camilo Torres y donde en un principio dominaron las ideas de Orlando Fals Borda. Mi sabio padre, que era muy prudente, comprendió mi camino y decidió que nos íbamos a vivir a Bogotá, donde ya mi hermano mayor Humberto se había graduado en derecho y ciencias políticas en la Gran Colombia.

Mi padre me acompañó el primer día de inicio de clases hasta la entrada de la Universidad en la calle 45 y desde entonces viví con pasión la magnitud de aquella experiencia inolvidable, no solo recibiendo clases de grandes eminencias como el profesor de historia Darío Mesa o del geógrafo alemán Ernesto Gühl, quien nos llevó a la laguna de Guatavita y nos abrió las puertas del Instituto Agustín Codazzi, sino que entramos de lleno en aquel universo de mil ventanas y puertas donde vibraba una generación rebelde y soñadora.

Estaban a un lado las residencias "la Gorgona", donde residían centenares de estudiantes provenientes de las provincias y al otro las residencias femeninas y otros recintos para jóvenes que vivían de lleno la soledad de la fría urbe. En mi caso, tenía casa no lejos de allí y muchas veces mis compañeros de otros departamentos venían a pasar tardes enteras. Así conocí condiscípulos de Girardot, Moniquirá, santandeareanos, costeños, llaneros, boyacenses, chocoanos, bogotanos o antioqueños y pronto ya tenía uno todo el país en la cabeza.

Además de las clases, conferencias, exposiciones de arte y cineclubes, se registraban violentas manifestaciones y huelgas que convertían la 26 en un campo de batalla. Pero uno visitaba también las bibliotecas Luis Angel Arango o la Nacional y recorría el centro lleno de espléndidas librerías hoy desaparecidas, cines y cafés visitados por leyendas como Luis Vidales, Jorge Zalamea o León de Greiff y ahí, viéndolos de lejos, entre todos soñábamos con cambiar el país.

Ahí en la Nacional vivimos inocentes, en el Jardín de Freud, frente a la sede de Sociología, las jornadas insomnes del golpe de Estado en Chile, con la esperanza de que un milagro ocurriera y después como por arte de magia el tiempo se difuminó. 
 
Como terminar una carrera con tantas huelgas podía durar lustros o décadas, llegó el tiempo de volar a Francia a buscar otros rumbos. Pero cada vez que vuelvo a la sede de la Nacional siento que es mi casa, el epicentro donde comenzaron tantas cosas maravillosas. 
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Publicado en La Patria. Manizales. Colombia. Domingo 16 de marzo de 2025. 
*** Foto del Jardín de Freud en Sociología en la Universidad Nacional, mi primera Alma Mater.

       


  
 
 

 

 

sábado, 8 de marzo de 2025

VENUS Y LA LUNA SOBRE EL POMPIDOU

Por Eduardo García Aguilar


En lunes 10 de marzo cierran los pisos de la colección permanente de arte moderno del Centro Pompidou y por eso había que ir a ver una parte de la colección antes de que desaparezca de la observación pública por cinco años, mientras se realizan los trabajos de renovación total del excéntrico edificio inaugurado hace casi medio siglo, uno de los íconos de la arquitectura moderna.

Debido a la afición por el arte moderno del presidente Georges Pompidou y su esposa, el gobierno realizó una convocatoria para construir un museo moderno en espacios abiertos en aquellos tiempos en pleno vientre de París y los ganadores fueron Renzo Piano y Richard Rogers, jóvenes arquitectos novatos que nunca imaginaron que su proyecto loco, que hicieron por molestar, fuera el elegido de entre centenares de propuestas. 

El edificio aun hoy impresiona por su delirio, pues el proyecto tenía como idea construir un edificio de módulos que dejara ver toda la estructura interior, por lo regular oculta, y así desde lejos se ven centenares de tubos, varillas y estructuras metálicas pintadas de colores estrafalarios a tono con la década de los 70, cuando estaba en auge el arte pop, la escultura chatarra, el arte pobre y las imaginerías de escultores como Calder y otros que conquistaban el mundo con sus delirios asimétricos, disimétricos y cambiantes de hierro o latón.

Pompidou, autor de una de las mejores antologías de la poesía francesa,  murió en abril de 1974 y no pudo ver su obra, inaugurada en 1977 por el siguiente presidente, el centrista Valery Giscarg d'Estaing. A todos los niveles se accede desde entonces por unas escaleras eléctricas entubadas con forma de oruga y al llegar al más alto piso se logra una vista espectacular de la ciudad. Este 6 de marzo de adioses, al fondo se veía en el crepúsculo la torre Eiffel y arriba Venus brillando como nunca, tras una jornada soleada con cielo azul que presagiaba ya la primavera, después de un largo y monótono invierno.

Al frente hay una gran explanada donde varias generaciones de saltimbanquis han desplegado sus artes y oficios como en los tiempos del medioevo, un lugar despejado donde en una esquina se encuentra el taller del escultor rumano Brancusi y suenan las músicas improvisadas, la actividad de artesanos y artistas y el tropel de los visitantes que hacen cola para acceder a los varios espacios.

A lo largo del tiempo ahí ha habido exposiciones rigurosas y muy bien curadas de todos los movimientos artísticos modernos del siglo XX, suprematismo, futurismo, cubismo, dadaísmo, expresionismo, surrealismo, arte abstracto, y retrospectivas de grandes artistas como Dalí, David Hokney, Jeff Koons, Lucien Freud, Francis Bacon o Amselm Kiefer. Ahí se han visto también retrospectivas de latinoamericanos inolvidables como la mexicana Frida Kahlo y el cubano Wilfredo Lam.

Pero además ha sido sede de coloquios y conferencias, debates interminables sobre los temas del arte contemporáneo y el mundo fascinante de ese siglo de guerras y explosiones artísticas. Con sus dos salas de cine y teatro, también en ese lugar el arte moderno y la poesía han seguido su rumbo desde entonces.

Antes ya habían cerrado los tres niveles de la Biblioteca pública de información, frecuentada masivamente por la gente, y hacia septiempre todo el edificio cerrará por completo durante un periodo que puede prolongarse. O sea que los turistas del mundo amantes del arte moderno que suelen visitarlo quedarán en ascuas y huérfanos y tendrán que esperar para volver a subir por esas escaleras eléctricas entubadas y exteriores que hacían las delicias de todos, viejos, maduros y niños.

Con mis amigos Gustavo Nieto y Miguel Angel Reyes, notables artistas contemporáneos colombianos que viven desde hace mucho tiempo en esta ciudad, recorrimos la sala donde están los principales cuadros de las dos primeras décadas del siglo XX que revolucionaron para siempre el arte, con obras de Picasso, Braque, Picabia, Goncharova, Kupka, Marcel Duchamp, Suzanne Valandon, Max Ernst y tantos otros. Una delicia verlos antes de que se oculten por un tiempo. Hace un siglo ellos dinamitaron el arte mundial y abrieron pasarelas hacia el futuro, que hoy siguen vigentes en medio de preocupantes tambores de guerra. 
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Publicado en La patria. Manizales. Colombia. Domingo 9 de marzo de 2025.

sábado, 1 de marzo de 2025

EL CORRIDO DE CARO QUINTERO


Por Eduardo García Aguilar

El legendario capo mexicano Rafael Caro Quintero, uno de los primeros grandes traficantes de marihuana y cocaína latinoamericanos que a los 33 años ya era rico y poderoso y cuya vida amorosa era seguida en los años 80 cuando aparecían en primera plana sus fotos de joven, astuto  y apuesto galán, fue al fin extraditado el jueves después de 40 años de peripecias por el gobierno mexicano de Claudia Sheinbaum, tras las fuertes presiones y amenzas del nuevo Calígula estadounidense Donald Trump.

En una impresionante escenografía filmada y transmitida en directo desde Nueva York se ve al anciano capo de 72 años, ya ni sombra de lo que fue en su juventud, bajar encadenado las escalinatas del avión de la Fuerza aérea mexicana rodeado de robustos agentes de la DEA que no olvidan mató a uno de sus agentes hace cuatro décadas. 

El capo, oriundo de Badiraguato, en la narcq Sinaloa, como su sucesor Chapo Guzmán, ahora preso para siempre en Estados Unidos, llegó a tener sembradíos gigantesos de marihuana en el norteño Estado de Chihuahua, antes de pasar a las ligas mayores de la cocaína. Como su homólogo colombiano Carlos Ledher, con quien tuvo muchas similitudes en el estilo, generó leyenda antes de caer aun joven en Costa Rica, a donde huyó enamorado de una joven de 17 años que hizo una llamada imprudente a su familia, causando su prematura desgracia.

El narco norteño, al que le han sucedido decenas y decenas de figuras como el El señor de los Cielos, el Mayo Zambada o El Chapo Guzmán, vivía como Lehder su temprano éxito, al tener comprados a policías, militares, autoridades locales y federales que le facilitaban andar como pedro por su casa a lo largo y ancho del país. El entonces líder del Cártel de Guadalajara no solo era era famoso por sus grandes cultivos de marihuana y tráficos de cocaína, sino por haber matado al agente de la DEA Kiki Camarena, después de torturarlo y enterrarlo vivo en venganza porque el policía infiltrado fotografió desde los aires sus tierras chihuahuenses, razón por la cual Estados Unidos lo tenía en la mira desde entonces.

Caro Quintero pagó como Lehder una larga condena de casi tres décadas y fue liberado en 2013 por la justicia mexicana, para desaparecer luego de los radares de las autoridades y continuar con sus actividades, enfrentado a otros carteles creados por las nuevas generaciones. Pero nunca volvió a ostentar el poder de antaño y hace unos años fue apresado de nuevo.

Para nadie es un secreto que los capos mexicanos han contado a lo largo de más de medio siglo con la complicidad de las autoridades, llegando a poner sus fichas en el más alto gobierno y en la jerarquía militar. Al ser México un país muy nacionalista por tradición desde los tiempos de la Revolución Mexicana, sus gobiernos han sido reticentes a extraditar a sus narcos a Estados Unidos, por lo que de las cárceles solían escaparse en acciones cinematográficas, como ocurrió varias veces con El Chapo Guzmán.

Pero ante la presión de Trump, el gobierno mexicano, prudente, decidió hacer un gesto entregándole al asesino del agente de la DEA y a una treintena de otros capos de diverso rango, gesto que complace sin duda al nuevo sheriff gringo, un día antes de que se reunieran en Washington altos funcionarios de ambos gobiernos.

El viejo capo mexicano pertenece a la historia, como el colombiano Carlos Lehder, con la fortuna de que lograron sobrevivir, a diferencia de centenares de narcos como Pablo Escobar que murieron acribillados por las autoridades o en vendettas entre cárteles. Los septuagenarios capos Caro Quintero, El Mayo Zambada y El Chapo Guzmán, tres leyendas del narco mexicano, pasarán sus últimos años tomando la sopita del abuelo en celdas de prisiones de alta seguridad gringas, pero vivos al fin y al cabo, recordando en la soledad sus proezas juveniles. Pero el negocio seguirá vivo y coleando, al mando de nuevos capos vigorosos.   
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Publicado en La Patria. Manizales. Colombia. Domingo 2 de marzo de 2025.

 










sábado, 22 de febrero de 2025

LA ENERGÍA DEL PAPA FRANCISCO

Por Eduardo García Aguilar

Fue gran sorpresa cuando el 13 de marzo de 2013 un prelado francés anunció en latín el nombre del nuevo Papa y se identificó el apellido del cardenal argentino Bergoglio, quien ya en el anterior cónclave había sido finalsta ante Benedicto XVI. Poco después, desde una ventana en las alturas de Vaicano, en medio de una escenografía romana e imperial, apareció todo vestido de blanco el robusto jesuita, hombre lleno de vida que marcó historia en su natal Argentina.

Me encontraba en la redacción de la agencia internacional donde trabajo y ante la sorpresa fui a abrazar y a felicitar al colega argentino que me acompañaba aquella noche y que para variar es de origen judío y poco creyente. Pero la verdad, como cuando los fanáticos celebraban al gran futbolista mítico Diego Maradona, daba placer ser testigo de una noticia inédita por todos los lados.

Por primera vez un latinoamericano accedía al trono de San Pedro y además uno que aparecía entre los progresistas de la Iglesia, diferente a sus antecesores Juan Pablo II y Benedicto XVI, que de eso tenían poco y más de todo lo contrario. El polaco Wojtila criticaba con duras palabras a los sacerdotes y obispos latinoamericanos que tuvieron simpatías por la Teología de la Liberación o Golconda y abogaban por una Iglesia que defendiera a los pobres.

Es inolvidable aquella escena cuando Juan Pablo II regañó como a un niño al cura Ernesto Cardenal, quien era ministro de la revolución nicaragüense y desde antes, en su refugio de Solentiname, abogaba por las luchas latinoamericanas en contra del imperio del norte. El regaño era además al poeta de los Salmos, al cura comprometido que estudió en Medellín, y era otro de los que acogieron las ideas revolucionarias del padre Camilo Torres. Cardenal, que llevaba barba, boina y se vestía todo de blanco, recibió arrodillado con paciencia el regaño del impetuoso y atlético esquiador polaco.

Benedicto XVI era de otro estilo mucho más conservador. Se trataba de un viejo intelectual y teólogo exquisto, antiguo burócrata del Vaticano, amante del arte, la música clásica y pianista, apegado a los rituales milenarios de la Iglesia e incluso a la elegante vestimenta tradicional, las capas, las medias de fina seda y los zapatos impecables rojos de charol. Benedicto visitó varias veces Colombia y solía permanecer en el convento de El Rosal, en la sabana de Bogotá, donde lo recuerdan cuando tocaba piano o hacía disertaciones filosóficas.

Desde el principio, al escoger como nombre el de Francisco, el santo de Asís, el poverello, el nuevo pontífice mostró con claridad la línea de un pontificado inclinado hacia los más pobres y abierto a los países del Tercer Mundo, muchos de los cuales visitó en agotadores viajes por Indonesia, Africa, Asia Central, Medio Oriente o Colombia, que recuerda su entusiasmo y sus visitas a pobres en Cartagena de Indias, donde se hizo un chichón al chocar contra una piedra el Papamóvil.

Hombre práctico, de alto nivel intelectual y estratega político, Francisco ha sido sin lugar a dudas un papa revolucionario que plantea cambios polémicos entre los más conservadores, como la apertura hacia los fieles católicos homosexuales, el empoderamiento de las mujeres, el compromiso ecológico, entre otros muchos temas. Además se destaca su bonhomía, simpatía e infatigable trabajo y su negativa a aposentarse en los palacios o gozar del lujo, visitar la residencia de verano de Castel Gandolfo y optar por residir en la Residencia de Santa Marta, donde desayuna y almuerza con las monjas o los trabajadores de limpieza.

Internado en el Hospital Gemelli, Francisco no está "aun fuera de peligro", dicen sus médicos, pero bromea y con su energía característica desea salir de nuevo para continuar con las tareas del pontificado. Sin duda es un papa admirable de la estirpe de aquellos que como Juan XXIII estuvieron más del lado de los pobres que de los poderosos y por eso es admirado por los no creyentes o los no católicos, extendiendo su influencia a otras religiones, con cuyos líderes se ha reunido varias veces. 

Por eso me considero afortunado de haber visto por primera vez al papa latinoamericano en la Plaza de San Pedro en noviembre de 2023 cuando hablaba desde las alturas del Vaticano en un Ángelus dominical, abogando por las causas de los marginados.
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Publicado en La Patria. Maniales. Colombia. Domingo 23 de febrero de 2024.

   



sábado, 15 de febrero de 2025

RECUERDO INFANTIL CON GUSTAVO ROBLEDO ISAZA

Por Eduardo García Aguilar

Siendo un niño tal vez de de unos 9 o 10 años, presencié una conversación muy animada entre el entonces alcalde Gustavo Robledo Isaza y mi padre, que versaba sobre proyectos en el sector a donde nos habíamos trasladado por la Avenida Santander y la calle 54, después de vivir en la esquina del parque Caldas, en la carrera 23 con calle 29, donde vi pasar a la Miss Universo Luz Marina Zuluaga cuando llegaba después de su triunfo mundial. 

La apoteosis triunfal de la Miss Universo es un recuerdo imborrable y casi novelesco de la más primera infacia, porque debía estar cerca de cumplir los cinco años y desde esa ventana, en esa  esquina del Parque Caldas, vi pasar la caravana gigantesca de vehículos y gente que celebraba con algarabía a la bella, que de virreina nacional había ascendido al rango de beldad mundial, lo que hizo cimbrar la historia popular de la ciudad.

En ese mismo parque Caldas, décadas antes, la gran poeta Maruja Vieira fue testigo también niña de uno de los incendios que devastaron la ciudad y  recuerda a su padre y al tío acudiendo a ayudar a apagar las llamas que devoraban un sector más central. En un texto suyo palpita el imborrable olor que deja el fuego devorador.

De ahí del Parque Caldas nos pasamos poco después a una casa donde vivimos unos años antes de retornar al centro, situada  a la altura de la calle 54 y la Avenida Santander, y frente a esa casa de esquina, al final de una calle empinada, presencié esa conversación entre mi padre y Robledo Isaza, quien llevaba su tradicional corte de pelo y no lucia traje y corbata. Estaban ellos dos solos de pie frente al paisaje hablando aquella tarde y yo fui el testigo.

Es un recuerdo extraño y nítido el que tengo en la memoria y donde puedo percibir a ese ingeniero haciendo planes gigantescos y locos con el sector, moviendo las manos y anunciando que las máquinas abrirían nuevas rutas, tajarían precipicios, modernizarían la futura urbe, como en efecto ocurrió

No sé si esos planes se hicieron como él los pensaba, pero ese recuerdo me comunica con una figura cívica que es trascendental en la historia de la cuidad en el siglo XX, pues estuvo en la construcción de sitios como la Plaza de Toros, varias avenidas, entre ellas la de Chipre, y carreteras tan importantes como la que lleva al Nevado o la vía hacia Bogotá por Mesones. Sin olvidar el aeropuerto de Satágueda y el proyecto de Aerocafé.

Nunca lo volví a ver en la vida, pero con el tiempo tuve la alegría de conocer a una de sus hijas mayores, Liliana, educadora notable y llena de luz, y a dos de sus nietos, que son hijos de mi gran amigo de toda la vida, Carlos Augusto Gonzalez, genio de la ciencias.  

Sabía que el patriarca vivía en una finca por Palestina y cada año le celebraban sus cumpleaños como a uno de esos robles de la mítica cultura antioqueño-caldense, descendientes de colonizadores que durante siglos en la cordillera mostraron las proezas de su genética enfrentando las más altas y difíciles cumbres y los climas más variados, en medio de una selva templada plena de bellezas y de riesgos, junto a volcanes y vertientes, tal y como figuran en el Cancionero de Antioquia de Antonio José Restrepo y en Viaje a Pie de Fernando González.

Cada año que pasaba celebraba con alegría desde lejos la longevidad del patriarca, asombrándome de que fue centenario y logró vivir casi cuatro años más, lo que muestra la entereza de los grandes creadores e inventores, cuyo entusiasmo vital les da fuerza para desafiar las implacables leyes de la naturaleza. 

Qué bueno que nuestra ciudad Manizales tuvo en Gustavo Robledo Isaza y Maruja Vieira a dos centenarios que lograron vivir en las primeras cuestas del siglo XXI para vislumbrar otra era plena de cambios vertiginosos. Ellos fueron figuras bíblicas y homéricas que nos recuerdan los mitos de la longevidad, pilares de la tribu y motivo de optimismo para la ciudad natal y Colombia, que rebosa de talentos nuevos y enfrenta retos sin fin. 

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Publicado en La Patria. Manizales. Colombia.  Domingo 16 de febrero de 2025.



sábado, 8 de febrero de 2025

LA ALEGRÍA DE NO GOBERNAR

Por Eduardo García Aguilar


En este siglo XXI el ejercicio de gobernar se ha vuelto una actividad espantosa que regresa a los tiempos de Nerón, Calígula y Atila, pues con el desarrollo de las redes sociales y la inmediatez informativa que llega a los miles de millones de celulares en el mundo, gobernantes y opositores se radicalizan y viven en el odio y la pugnacidad permanentes, ante la resignación o el estupor del rebaño de gobernados.

Algo está claro a medida que avanza el siglo XXI y es que la democracia se desvirtuó del ideario inicial de sus utópicos padres fundadores, pues se ha convertido en un espectáculo y  negocio sucio en el que son elegidos, salvo excepciones milagrosas, aquellos que más han invertido en ello y utilizado la desinformación y las redes para manipular emociones. El gran payaso Donald Trump es ahora el gran líder de los cómicos y peligrosos políticos del mundo.

Hasta el más idealista y utópico tendrá que corromperse para acceder al poder y se verá obligado a utilizar las armas más infames para descalificar al adversario, escrutando sin piedad su vida privada, pasado, relaciones personales, recursos y al acceder al trono sufrirá durante su mandato una andanada igual de ataques, calumnias, intrigas, que ningún ser humano por fuerte que sea puede resistir, salvo si se convierte en un cínico y un monstruo inmune a tales asedios.

Su vida personal y la de su familia es atacada sin piedad por los opositores hasta el punto de que en la actualidad los mandatarios o los altos funcionarios deben enviar al extranjero a sus allegados para protegerlos de la infamia y el odio de los adversarios, que se vengan de los ataques y oprobios que el victorioso también aplicó sin piedad contra ellos en el camino a la victoria.

El principio inicial de la democracia era que la contienda se daba entre partidos históricos que ganaban o perdían con un elocuente programa de gobierno y luego se esperaba la lealtad y generosidad del derrotado y la grandeza y humildad del ganador para velar durante el gobierno por todos los cidadanos sin distingos y por el bien del país. Los adversarios, según esa utopía, aguardaban con serenidad el momento de la alternancia.

La verdad es que hoy gobernantes y opositores en todo el mundo están comandados en su mayoría por rufianes que han vendido el alma al diablo para acceder a las más altas magistraturas y deben pagar tarde o temprano a quienes los financiaron y eso sin tener en cuenta que los países del mundo están carcomidos por mafias y bandas delincuenciales multinacionales que cooptan los tres poderes, ejecutivo, legislativo y judicial, y por supuesto a las fuerzas militares y policiales.

Los útópicos padres fundadores de la democracia desde los tiempos clásicos griegos y romanos hasta nuestros días, pasando por la Revolución francesa y su consigna de Igualdad, Fraternidad y Libertad, todos los que ofrecieron sus vidas por la justicia a lo largo de los siglos, se retuercen ahora en sus tumbas, pues las elecciones y el ejercicio del poder en esta era digital y plutocrática se convirtieron en todas partes en una farsa repugnante y tramposa, empezando por Estados Unidos.

Afortunados los que nunca aspiran al poder ni a ningún mando nacional o local y viven sus vidas en modestia dedicados a sus actividades lejos de la fama de las redes y los honores. Alegres aquellos que lejos del mundanal ruido transcurren sus existencias lejos de esas ambiciones políticas y viven la vida, difícil como siempre ha sido, es y será, como una experiencia milagrosa ante el cosmos, un misterio inescrutable que debe celebrarse día a día. Mientras más lejos esté el ser humano de la codicia del poder, más posilbilidad tendrá de ser y estar en el mundo, lejos de la podredumbre y la infamia.   
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Publicado en La patria. Manizales. Colombia. Domingo 9 de febrero de 2024        




sábado, 1 de febrero de 2025

DISCURSO HISTÓRICO DEL PRESIDENTE PETRO


Por Eduardo García Aguilar

Escuché con atención el histórico discurso del presidente de Colombia Gustavo Petro en la posesión de la nueva canciller Laura Sarabia, pronunciado en una coyuntura muy especial, agitada, peligrosa, en medio de terribles agresiones mediáticas y políticas en contra de su persona y por lo cual tiene aun más importancia.

La prensa mundial, encabezada por diarios franceses, alemanes, nórdicos, hispanos, asiáticos, africanos, y mediorientales, televisiones, redes y radios, destacaron en primera plana el valiente gesto del presidente colombiano, el primero en el mundo en alertar sobre los graves acontecimientos que suceden en Estados Unidos, antes faro y símbolo de futuro con la Estatua de Libertad, país que recibía en Manhatan a milllones y millones de inmigrantes en los pasados siglos, provenientes de una Europa pobre y víctima de sucesivas guerras, entre ellos el bisabuelo del actual presidente Donald Trump o su esposa misma Melania, recién inmigrada desde el este de Europa. Esa era la gran América cantada por Walt Whitman en Hojas de Hierba.

A horas de la madrugada Gustavo Petro tuvo el valor de devolver vuelos militares donde venían encadenados como esclavos colombianos y colombianas de bien ante la mirada aterrada de sus hijos menores y después aviones colombianos recuperaron con dignidad a sus ciudadanos, algo celebrado por la prensa mundial en el Primer y Tercer Mundo.

El mundo saluda el gesto de ese presidente mestizo colombiano que se atrevía a convertirse en un David contra un arrogante Goliat blanco, supremacista, racista, vulgar, condenado por la justicia de su país, quien fue aupado a la presidencia por su virtual vicepresidente, el hombre más rico del mundo, Elon Musk, nutrido en los idearios del Apartheid de su natal Sudáfrica y las ideas nazis de Adolfo Hitler que defiende ahora en Alemania.

En un discurso brillante, que fue también una cátedra de geopolítica, el presidente Petro ha mostrado con claridad los riesgos de que la famosa nube, cloud en inglés, que contiene todos los saberes e informaciones del mundo quede privatizada por una oligarquía cerrada que impone los más nefastos planes totalitarios nunca imaginados ni por los más pesismistas futuristas del siglo XX como Aldous Huxley y George Orwell, enre otros muchos.

Petro recordó en ese brillante discurso lo sucedido en Alemania, cuando accedió al poder por votación el austriaco Adolfo Hitler, autor de Mi Lucha, libro del que todos hablan y pocos han leído, donde se desplegaban sus ideas y odios racistas y eugenistas y se auguraba con toda claridad la expulsión y la persecución de  judíos, extranjeros; gitanos, comunistas y socialistas de todos los colores.

Lo que ocurre en Estados Unidos con los colombianos, latinoamericanos y ciudadanos de todo el mundo que son perseguidos en redadas en todas las ciudades y luego  enviados encadenados y humillados como esclavos, es algo que puede parangonarse con aquella nefasta época que condujo  a la Segunda Guerra Mundial, cuando Hitler y sus aliados y cómplices en Europa embarcaban en trenes desde todos los países a ciudadanos que eran luego exterminados en los campos de concentración, uno de los cuales, Auschwitz, fue conmemorado esta semana por una blanda burocracia europea pusilánime en el 80 aniversario de la liberación.

Petro, que es un lector infatigable y un intelectual de alto nivel, aunque Felipe López Caballero, exdirector de Semana, lo califique de "seudointelectual", explicó en ese discurso la coyuntura que significa el poder desatado de esta nueva oligarquía mundial que controla en la red los conocimientos de la humanidad, dispuesta a aplicar con violencia las ideas supremacistas que dominaron en la primera mitad del siglo pasado.

Hay que remontarse a más de un siglo atrás para encontrar a un presidente colombiano capaz de entender las coyunturas cruciales del momento, como fue el caso de Rafael Núñez, gran articulista y ensayista que vivió en Inglaterra en el siglo XIX y desde ahí supo de los retos y problemas que los cambios de entonces planteaban para la humanidad y que fueron base de sus controvertidos programas de modernización del país. Y por supuesto remontarse al gran escritor y pensador que fue el Libertador, cuya obra completa es una delicia de leer desde La Carta de Jamaica hasta Delirio del Chimborazo, pasando por sus cartas.

Petro ha sido citado por la prensa mundial en otros continentes que se enfrentan al mismo reto que Colombia y el mundo en la era de Trump y Musk. Pues la amenaza no solo concierne a América Latina sino a Europa, Africa, Asia y la humanidad entera. Petro, como David contra Goliat, ha marcado la pauta para la lucha que la humanidad debe afrontar ante el tenebroso peligro del gobierno de Donald Trump. El discurso de Petro en la posesión de la joven canciller Sarabia debe ser escuchado con atención por quienes deseen entender los retos geopolíticos del momento en el mundo.
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Publicado en La Patria. Manizales. Colombia. Domingo 2 de febrero de 2024.



 

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viernes, 24 de enero de 2025

EL ÚLTIMO VALS DE VARGAS LLOSA


Por Eduardo García Aguilar

Desde hace tres cuartos de siglo Mario Vargas Llosa siempre ha estado acompañándonos desde su juvenil éxito, con decenas de novelas, cuentos, ensayos, miles de artículos y reportajes, piezas de teatro, e incluso se ha dado el lujo de ser candidato a la presidencia de Perú, líder enfebrecido y mesiánico de la derecha latinoamericana, aristócrata miembro de la cofradía de hidalgos españoles y octogenario enamorado de Isabel Preysler.

Varias generaciones lo hemos seguido desde el comienzo y en los primeros tiempos tratábamos de inspirarnos en su prosa, tras el éxito mundial de La ciudad y los perros y La Casa verde. Infatigable, hiperactivo, lector apasionado, académico, Vargas Llosa ha sido un fénómeno de la literatura latinoamericana que ahora se despide con una última novela, que es como su último vals peruano.

Hay escritores de todo tipo, poetas, polígrafos, ensayistas, cronistas, pero otra cosa es la misión del novelista que pasa su vida creando unos mundos que son arquitecturas complejas difíciles de ajustar como mecanismos de relojería. Y Vargas Llosa fue un novelista nato, único, investigativo, algunas de cuyas obras de madurez son monumentales y se preocupan por la vida de varios países del continente y del mundo.

Con Le dedico mi silencio (Alfaguara, 2023), Vargas Llosa se despide volviendo al Perú de su origen con una obra que se lee como un vals alegre y triste de Chabuca Grande o Lucha Reyes, un vals a veces cursi que trata de sintetizar en sus letras y melodías la compleja estructura racial, imaginaria y cultural de Perú, tierra de imperios prehispánicos enormes, barroca colonia española desbordante y mundo urbano que muchos de sus pensadores han tratado de desentrañar. ¿Quiénes somos los peruanos? ¿De dónde venimos y para dónde vamos?, fueron interrogantes de pensadores que en la primera mitad del siglo XX trataron de desentrañar los ejes del misterio, como José Carlos Mariátegui, Sebastián Salazar Bondy y José María Arguedas, entre otros muchos.

Toño Azpilcueta es un modesto cronista de música criolla, especialista en valses, marineras, polcas y huainos peruanos y vive de lo que le pagan por esos artículos en las revistas de farándula. Un típico escribidor latinoamericano, pobre, sufrido, que lucha por sacar adelante su familia en un antiguo vecindario de un barrio sórdido poblado de ratas y cucarachas que lo acechan en la imaginación neurótica.

Un día lo llaman para asistir a la presentación del desconocido y joven guitarrista Lalo Molfino en la zona de bajo el puente de Lima y ahí en esa casona colonial, pese a su inicial escepticismo, sufre una revelación al descubrir que nunca había escuchado un talento igual. Y desde entonces se dedica a seguirlo y a tratar de desentrañar su vida y sus misterios. Con gran entusiasmo, después de enterarse de su muerte prematura, recibe un préstamo de 5000 soles de su amigo Collau para que escriba el libro que tanto ansía y siga la investigación, viaje al norte en pos de los secretos y poco a poco los desentraña. 

Pero en tanto avanza, se empecina en la teoría útópica de que las divisiones raciales y sociales del Perú podían ser atenuadas por esa música criolla que traería la concordia nacional en tiempos de violencia y Sendero Luminoso. El libro tiene un gran éxito, se venden decenas de miles de ejemplares y el modesto articulista salta a la fama como ensayista y se redime. Con esta novela liviana y profunda sobre la peruanidad, el Premio Nobel Vargas Llosa se despide de nosotros y de la narrativa, conmoviéndonos como siempre y ganando nuestra más sincera admiración y agradecimiento.
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Publicado en La Patria. Manizales. Colombia. Domingo 26 de enero de 2024.
 

 
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sábado, 18 de enero de 2025

UN GOBIERNO DE MAGNATES EN ESTADOS UNIDOS

Por Eduardo García Aguilar 

Con la llegada de Donald Trump y el presidente de facto, el multimillonario Elon Musk al poder en Estados Unidos, iniciamos un nuevo episodio político que nadie imaginaba apenas hace unos meses. Trump se encontraba abatido en el desprestigio y hundido en el pantano de sus problemas judiciales, el más grave de los cuales su involucramiento en la asonada y toma del Capitolio por una jauría de sus partidarios. 

Vino a salvarlo el hombre más rico del mundo Elon Musk, quien lidera sectores de la industria aeroespacial, automotriz; tecnológica y de comunicaciones, cuya fortuna ya superaba los 300.000 millones  de dólares. En unas semanas el millonario inyectó enormes sumas de dinero para la campaña y abrió la vía para que el millonario neoyorquino lograra una victoria contundente y espectacular a nivel popular pocas veces vista y se alzara con el dominio de las dos cámaras del parlamento.

El triunfo de Trump a su vez inyectó fuerza a la fortuna colosal de Musk, que en unas cuantas semanas pasó de la suma anterior a otra superior a los 400.000 millones de dólares, convirtiéndose en el hombre más rico que jamas ha existido en el mundo contemporáneo, un nuevo Rey Midas.

Desde entonces Musk interviene en política mundial, apoyando  abiertamente en su red social X a las fuerzas de extrema derecha que poco a poco avanzan electoralmente en los países europeos y que probablemente; con la ayuda de los Estados Unidos y de su ídolo Trump, logren ganar pronto nuevos gobiernos del continente, como ya ocurre en Austria e Italia.

Manipulando las redes y la información, generado falsas noticias, impulsando con algoritmos a sus candidatos y sus partidos, Musk será líder desde el gobierno de Estados Unidos, como ministro y de facto vicepresidente, pues el oficial Vance no aparece por ninguna parte y se ha hecho discreto. El gabinete de Trump estará compuesto por muchos magnates amigos de vieja data del gran payaso de Manhattan, que día a día nos sorprende con sus chifladas intenciones.

Dice que va a anexar Groenlandia, propone la reconquista del Canal de Panamá, sugiere cambiar el nombre de Golfo de México por Golfo de América  y bromea con la idea de convertir a Canadá en el 51 Estado de la potencia norteamericana. 

Como están las cosas, todas o parte esas intenciones pueden avanzar hacia su realización dado el inmenso poder de que gozará y el dominio de la información y las redes sociales en las que todos los habitantes del planeta vivivimos inmersos como robots bajo el mando de Musk y Zuckerberg, el jefe de Facebook que ya se ha inclinado ante los nuevos jefes.

Los gigantes tecnológicos estadounidenses que ahora gobernarán Estados Unidos se pasan por la faja todas las legislaciones del mundo, evaden impuestos, hacen política abierta y ahora se disponen a terminar para siempre con el fact-checking que controlaba la desinformación y las fake news.

Este es el nuevo panorama que viviremos a partir de este 2025, en un contexto de graves conflictos mundiales de influencia donde la potencia americana contiende con China, Rusia y los emergentes de los BRICS, entre ellos India, Brasil y Sudááfrica. 

A todo eso se agregan guerras explosivas religiosas, nacionalistas o de civilización que esconden tras sus sanginarias acciones la lucha milenaria de la humanidad por territorios y rutas estratégicos llenos de minerales, riquezas varias sin fin, agua, mares, océanos, agricultura y ganado, y combustibles diversos aun por extraer. 
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Publicado en La Patria. Manizales. Colombia. Domingo 12 de enero de 2024.

 

LOS CORRESPONSALES DE GUERRA

Por Eduardo García Aguilar

Nunca pensé que viviría muy temprano la experiencia del corresponsal de guerra en uno de los conflictos más sangrientos de los últimos tiempos, en las guerras del El Salvador, Guatemala y Nicaragua. Desde muy temprano y gracias a que aun siendo estudiante de bachillerato veteranos periodistas me abrieron las puertas del diario de mi ciudad natal, entré en contacto con la emoción de las redacciones, tecleando en máquinas de escribir que resistían como locas desde hacía años al empeño sucesivo de redactores locales, al mismo tiempo que escuchaba los teletipos que vomitaban todo el día miles de cables internacionales de agencias de prensa.

Desde entonces me fascinaron las redacciones de periódicos, revistas y agencias mundiales y simpaticé con aquellas generaciones de periodistas, hombres y mujeres que aprendieron el oficio desde adolescentes en el terreno, cuando aun no existían las poderosas y costosas carreras de periodismo. Todo periodista en América Latina y el mundo se iniciaba en la vida, fogueándose en los conflictos de cada país y aprendía a escribir con pasión para llegar a dominar las palabras, capaces como eran de redactar un diario completo desde el editorial hasta los reportajes, pasando por las notas culturales, económicas, de farándula o la crónica roja. 

La adrenalina los dominaba a todos desde el comienzo a sabiendas de que el reportero debía recorrer la ciudad o el campo en busca de las noticias, husmenando las tragedias y las catástrofes, merodeando en los palacios de justicia, las morgues, las iglesias y los hospitales y las oficinas gubernamentales plagadas de lagartos y oportunistas. 

Uno se quedaban ahí toda la vida, otros pasaban de ciudad en ciudad comenzando cada vez de cero y algunos partían lejos hacia otros países en una aventura que no paraba nunca, como ocurrió con los colombianos José Antonio Osorio Lizarazo y Porfirio Barba-Jacob, el guatemalteco Enrique Gómez Carrillo y el nicaragüense Rubén Darío, que fueron insaciables trotamundos y desde chicos crecieron en las salas de redacción de México, Bogotá, Caracas, Lima, Santiago, Montevideo o Buenos Aires. Casi todos los poetas y escritores se ganaban la vida ejerciendo ese oficio, pues la literatura, salvo excepciones milagrosas, nunca da para vivir.

Después de estudiar y pasar por varias redacciones, llegué a un periódico creado por magnates para una campaña electoral en México y ahí fatigué como nunca las máquinas de escribir hasta llamar la atención del director, quien en vista de la pasión que aplicaba en escribir casi el diario entero, me propuso recorrer centroamérica por tierra para describir desde ahí aquellas guerras terribles que asolaban la región e informar en ediciones en español, francés e inglés lo que acontecía allí antes y después de la cumbre Norte-Sur de Cancún.

Al llegar a la frontera en la ciudad mexicana de Tapachula, me senté en una piedra y me pregunté que estaba haciendo ahí como corresponsal de guerra, que era en fin de cuentas joven carne de cañón, cuando en Guatemala y Salvador un joven de pelo largo era ya un objetivo militar de los terribles ejércitos. Después de Guatemala llegué a El Salvador y ahí recalé en el Hotel Camino Real, donde estaban asentados rudos corresponsales extranjeros de película. Conocí de lleno a aquellos personajes de diversas nacionalidades, estadounidenses, ingleses, franceses, españoles, argentinos, que caminaban por los pasillos con una botella de whisky en la mano y lucían con ironía una camiseta que decía: "Soy periodista, no dispare".

Después de estar dentro de ese infierno, que incluía una Nicaragua asediada por los contras emergiendo de otra guerra atroz, llegué a Costa Rica y Panamá, países más tranquilos y en paz en ese momento, y desde ahí retorné a México consciente de que había vivido el "bautismo de fuego", con la fortuna de sobrevivir para contarlo. Desde entonces me gustan las historias de los jóvenes corresponsales extranjeros, que como en la gran película El año que vivimos en peligro de Peter Weird (1982), arriesgan la vida en medio de conflictos por amor a la vida, la aventura y la palabra.
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Publicado en La patria. Manizales. Colombia. Domingo 19 de enero de 2024.
* Foto imagen de la película El año que vivimos en peligro de Peter Weird. El camarógrafo (actuado por Linda Hunt, quien fue premiada) y el reportero (Mel Gibson y su amada Sigourner Weaver) 


 

domingo, 29 de diciembre de 2024

LA INSUMISA AMAZONA MARVEL MORENO

Por Eduardo García Aguilar

Conocí a Marvel Moreno gracias al hispanista francés Jacques Gilard, a quien vi por primera vez en 1978 en un encuentro de literatura hispanoamericana en la Universidad de Toulouse le Mirail en el que estuvieron Julio Cortázar, Augusto Roa Bastos, Juan José Saer, Flor Romero de Nohra, Alba Lucía Ángel y Jorge Enrique Adoum, entre otros.
Yo tenía 24 años y aunque ya había escrito y publicado en revistas y suplementos, hacía mis primeros intentos de escribir una novela larga y un día que él vino a París me la presentó al frente de su casa en la rue Croulebarbe y le pidió que leyera mis textos y nos viéramos.
Después de ese primer encuentro, Marvel me invitó a su casa para que charláramos sobre mis textos. No había publicado ningún libro, aunque sí cuentos en revistas. Gilard admiraba mucho a Marvel. Él fue el primero en percibir con claridad, antes de que ella publicara sus obras más importantes, Algo tan feo en la vida de una señora bien (1980) y En Diciembre llegaban las brisas (1987), la magnitud literaria y las posibilidades míticas de Marvel.
El feminismo estaba muy en boga en Francia a través del Movimiento de Liberación Femenina (MLF), a cuyas manifestaciones acudíamos los estudiantes. Esos años fueron importantes para esa causa, pues en Francia se acababa de votar la autorización del aborto, promovida por la ministra Simone Veil, y el MLF era un movimiento muy activo al que éramos muy sensibles los estudiantes.
El día que la vi por primera vez me impresionó mucho por su frescura y belleza. Era una mujer alta, moderna, con una larga cabellera y gestos de gacela, piernas largas. Llevaba jeans y una blusa blanca vaporosa. Tenía 39 años. 
Marvel dio una primera estocada a ese mundo machista y lo plasmó para siempre sin miramientos. Un ambiente patriarcal que pervive intacto en la actualidad. Fue una luchadora contra el machismo patriarcal de Barranquilla y la Costa Atlántica, que también se extiende a los territorios “cachacos” de Colombia, cuestionados por Helena Araújo en sus novelas Fiesta en Teusaquillo y Las cuitas de Carlota y otras grandes escritoras colombianas de su generación como Fanny Buitrago y Albalucía Angel. 
Un machismo y un patriarcado que se extiende a todo el continente y al mundo. De hecho, su último libro salió gracias a que un movimiento de jóvenes estudiantes barranquilleras rebeldes exigieron con un performance durante una mesa redonda sobre Marvel la publicación de El tiempo de las amazonas, que es un libro muy subversivo aún en la actualidad. 
Marvel siempre vivirá en su obra, la de una reina de belleza del Carnaval insumisa que se rebela como una estrella de rock de los maravillosos años 60 y 70 y la cuestiona desde diversos ángulos. Ella se atrevió a enfrentar ese mundo y alejarse de él en un barco que va sin retorno con las velas abiertas. 

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Publicado en La Patria. Manizales. Colombia. Domingo 22 de diciembre de 2024.

LOS SIETE PILARES DE LA SABIDURÍA

 Por Eduardo García Aguilar

Termina un 2024 muy agitado, caracterizado por guerras terribles en Ucrania y Oriente Medio y el triunfo en los Estados Unidos de un personaje que se daba por muerto hace unos meses y ahora retorna al poder exonerado y cubierto por el aura de la victoria total, y que amenaza ya a México, China, Groenlandia, el Canal de Panamá y otros espacios.

Al llegar a 2025 se cierra el primer cuarto del siglo XXI y al ver los acontecimientos bélicos en Oriente Medio recordamos sin estupor que hace un siglo el asunto era similar, como lo cuenta el gran Lawrence de Arabia en su notable obra Los siete pilares de la sabiduría.

Todos aquellos territorios que antes fueron dominados por el imperio otomano y Turquía estaban entonces bajo dominio creciente de las potencias occidentales, Estados Unidos, Francia, Reino Unido, que poco a poco volvían a configurar los mapas y crear nuevas naciones, impulsadas por sus intereses, codicias y caprichos.

Lawrence de Arabia, un joven militar del Reino Unido, estaba encargado de dirigir en parte a los ejércitos rebeldes contra el poderoso imperio otomano declinante de entonces y en su libro relata las batallas vividas, similares a las actuales en Siria, Irak, Israel  y Líbano. Ahora ya no sería posible ese paternalismo occidental de Lawrence de Arabia y los nuevos héroes son personas surgidas de la miríada de grupos antes yihadistas, que ahora pretenden gobernar con apoyo de las potencias después de ser adiestrados por los servicios secretos occidentales, como en su tiempo hicieron con Saddam Husseim y Osama bin Laden.

En el nuevo reparto mundial que organizan las  potencias occidentales, ahora junto a China y Rusia, veremos qué nos deparan en 2025 en estos territorios las guerras que siguen en busca del control de las riquezas milenarias y las rutas de esa antigua Babilonia del mito y el Oriente, descritos en el medioevo por el gran viajero Marco Polo.

En las primeras décadas del siglo XX millones de migrantes de aquellas regiones huyeron de las guerras y se instalaron en otros continentes,  especialmente en los Estados Unidos y América Latina, donde todas aquellas familias notables rehicieron sus vidas, crearon riqueza y aportaron dinamismo a las naciones que los acogieron.

Los sirio-libaneses, cristianos y palestinos que llegaron a recrear su vidas en ultramar eran llamados “turcos”, porque mostraban ese pasaporte, aunque eran originarios maravillosos pueblos milenarios que como los Fenicios o los habitantes de Mesopotamia plantaron su vida de nuevo en otros lares, creando riqueza y novedades, como lo hicieron en los tiempos de Ulises. Desde entonces los pueblos de América están enlazados de manera estrecha con esos migrantes sirio-libaneses.

Ahora de nuevo estamos como hace un siglo en la incertidumbre, esperando las nuevas fronteras  y los mapas del Oriente Medio, pero también de los arreglos ineluctables que las potencias occidentales acordarán después del conflicto en Ucrania, que es el de la OTAN y el viejo imperio de los zares y los bolcheviques que ahora se reencarna bajo el mando de un nuevo zar, como en los tiempos de la Guerra y la Paz de León  Tolstoi.

Toda la literatura milenaria desde la Biblia,  Homero, Virgilio y Las mil y una noches nos ilustra sobre esos conflictos que de nuevo en el siglo XXI nos muestran que nada es nuevo bajo sol y que sobre las cenizas de las viejas guerras milenarias renace siempre el peligro de otras nuevas confrontaciones aun más sangrientas y  peligrosas.

----Publicado en La Patria. Manizales. Colombia. Domingo 29 de dieciembre de 2024.

Toto de T. E Lawrencw.

domingo, 15 de diciembre de 2024

FRANÇOIS BAYROU, PRIMER MINISTRO LETRADO

Por Eduardo García Aguilar

El nuevo Primer ministro francés François Bayrou (1951) es una prueba de que nunca un político debe darse por muerto y que las volteretas del destino pueden sacarlo del limbo a la palestra como por acto de magia, tal y como ocurrió con el innombrable presidente estadounidense electo, el del peluquín y el maquillaje naranja y con muchos otros del espectro africano, asiático, latinoamericano, medioriental o europeo.

Profesor de literatura originario del suroeste, nacido en Pau junto a los Pirineos, cerca de la frontera española, Bayrou habla con un acento peculiar y durante mucho tiempo luchó contra la tartamudez que de vez en cuando reparece en sus presentaciones públicas o discursos. Es hombre de campo, alcalde desde hace mucho tiempo de su ciudad natal, padre de seis hijos, católico, pero laico convencido. Viene de lo más profundo de Francia y ha brillado en la capital a lo largo de cuatro décadas como joven ministro de Educación y líder político del centro, al mando de su partido Modem (Movimiento Democrático).

Ha sido tres veces candidato a la presidencia, pero no ha podido nunca pasar a la segunda vuelta y con frecuencia sus enemigos lo han dado por muerto político, pues los derechistas lo acusan de traición por apoyar en algunas ocasiones a los socialistas y los de izquierda desconfían de él por participar en gobiernos de derecha y dar un apoyo crucial para la llegada al poder del joven Emmanuel Macron en 2017. 

Desde un fulgurante inicio al conquistar la presidencia a los 40 años de edad, Macron ha perdido popularidad y está ahora en lo más bajo de los sondeos, pues es detestado por su arrogancia y desconexión con el pueblo, que estuvo a punto de tumbarlo cuando la crisis de los "chalecos amarillos".  Pero tuvo suerte porque lo salvó la pandemia del covid, que paralizó al país con intermitencia casi tres años y apagó los impulsos revolucionarios de la Francia provinciana y agrícola. Ahora, tras muchos errores y una frustrada disolución de la Asamblea Nacional, el país está bloqueado y sin salida. En las elecciones legislativas de julio pasado ganó la coalición de izquierda Nuevo Frente Popular, pero sin lograr mayoría absoluta, y el partido de la ultraderechista Marine Le Pen se convirtió en el mayor del país al obtener 11 millones de votos. 

Pero el joven presidente no quiso reconocer los resultados de las urnas y optó primero por Michel Barnier, un primer ministro del partido de derecha Los Republicanos que fue último en las elecciones, derribado hace unos días por mayoría absoluta del Congreso con votos de la izquierda y ultraderecha. Ahora Macron designó a su principal aliado y mentor, el profesor Bayrou, que tampoco ganó las elecciones.

Ahora Bayrou, septuagenario como Barnier, lo reemplazará sin saber si logrará permanecer al mando del gobierno en un país ingobernable, donde se escuchan ya voces que piden la renuncia de Macron y el fin de la Quinta República fundada por el general Charles de Gaulle, caracterizada por la elección de un presidente casi monarca, que tiene todos los poderes y vive encerrado en los palacios dieciochescos del Antiguo Régimen, rodeado de una corte.

El literario Bayrou, especialista en el rey Enrique IV, sobre el que ha escrito varios libros, recibió el cargo con el mismo entusiasmo que Barnier hace poco, pero su tarea será muy difícil y dijo que tiene "un Himalaya frente a él". Cumple el sueño de ser Primer ministro a falta de la presidencia con la que sueña y sabe que esta fue su última oportunidad, el instante político en que se alinean los astros y el viejo político derrotado y humillado, lleno de cicatrices, resucita. ¿Pero por cuanto tiempo?
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Publicado en La patria. Manizales. Colombia. Domingo 15 de diciembre de 2024.

sábado, 7 de diciembre de 2024

RESURRECCIÓN DE NOTRE DAME DE PARÍS

Por Eduardo García Aguilar

Notre Dame de París reabre sus puertas cinco años después del incendio que la devastó y casi la destruye. el 15 de abril de 2019. Si no hubiera subido un grupo de bomberos en una misión casi suicida a una de las torres frontales para sofocar allí otro foco de la conflagración, el desplome lateral se hubiera llevado toda la estructura de piedra convirtiéndola en ruinas.

Aquella fecha fatídica presencié cerca del lugar el desespero de los parisinos que acudieron en masa y no podían creer lo que veían, especialmente los fieles católicos que cantaban e interpretaban música clásica en distintos lugares cercanos para tratar de conjurar un derrumbe que parecía ineluctable. Una joven directora de oprquesta dirigió desde la fuente de Saint Michel a una orquesta juvenil con gran entusiasmo, convocando así energías necesarias para impedir el desastre.

Y el milagro se dio porque después de medianoche, luego de que el grupo suicida de jóvenes bomberos regresó sano y salvo desde las alturas de esa torre lateral tras cumplir su arriesgada misión, los expertos dieron por conjurada la posibilidad de que todo el edificio se derrumbara como un castillo de naipes. Pero el daño estaba hecho, pues todo el techo milenario de madera del templo y su aguja central se habían quemado y desplomado de manera espectacular hacia el interior de la Catedral y sus cenizas mojadas yacían humeantes abajo en el piso. 

Varios vitrales estallaron y muchos muebles, objetos, púlpitos, confesionarios, esculturas y cuadros resultaron averiados. Los bomberos seguían lanzando chorros de agua para apagar los últimos focos y dejar controlado el desastre a medida que avanzaba la madrugada. Estuve todo ese tiempo debajo de un antiguo puente cercano, al otro lado del río, un lugar desde donde podía verse el espectáculo completo. Y sentía vibrar de emoción a toda esa gente, viejos y jóvenes que se resistían a partir pese a que ya habían cerrado los transportes públicos, el metro y la mayoría de líneas de autobuses.

A esa hora de la madrugada esa zona de la ciudad, el Barrio Latino, en cuyo seno aun hay ruinas romanas de cuando la metrópoli se llamaba Lutecia, estaba iluminada y había tanta gente deambulando por las calles como si fuera un viernes o sábado por la tarde. La multitud había venido desde todos los rincones para acompañar al templo amenzado y decidieron quedarse hasta el final, que en este caso fue un final feliz pese a todo, porque la estructura seguía en pie. Porque Notre Dame es el corazón de París.

Acudimos a un bar en la avenida Saint Germain des Prés, que estaba lleno de parroquianos y brindamos ahí por el desenlace de esta historia que se había iniciado en la tarde,  a la hora en que la gente se prepara para salir de sus trabajos rumbo a sus casas y cuando muchos van al bistrot a tomarse su aperitivo. En uno de esos lugares vi por televisión las primeras imágenes transmitidas en directo conmocionando al público atónito y no dudé un instante en acercarme a ese templo mágico que siempre parecía intocable y eterno, visto desde todos sus ángulos en cualquiera de las estaciones del año.

Un templo que figura en novelas como Gargantúa y Pantagruel del renacentista Rabelais o Nuestra Señora de París de Víctor Hugo y en poemas, canciones o cuadros y dibujos que van desde el Medioevo hasta nuestrso tiempos, pasando por los impresionistas y los cubistas. Una Catedral que queda para siempre impregnada en las retinas de quienes la vieron o la soñaron un día. Ahora, ya restaurada, se prepara a vivir otro milenio.
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Publicado en La Patria. Manizales. Colombia. Domingo 8 de diciembre de 2024.

 

  

 

sábado, 30 de noviembre de 2024

LA LEYENDA MEXICANA DE SILVIA PINAL


 
Por Eduardo García Aguilar
 
La actriz mexicana Silvia Pinal, que murió a los 93 años, fue una de las grandes estrellas femeninas del cine de oro mexicano, al lado de Dolores del Río, María Félix y Columba Domínguez, que desempeñaron inolvidables papeles en películas al lado de actores como Pedro Infante, Jorge Negrete, Cantinflas, Tin-Tán, Arturo de Córdova y Emilio "Indio" Fernández, entre otros.
 
En los años 40 y 50 México se convirtió en una potencia cinematográfica latinoamericana desde los Estudios Churubusco, que producía centenares de filmes distribuidos y vistos con entusiasmo en todo el continente americano desde Los Angeles y Tijuana hasta la Patagonia. La Ciudad ede México se volvió meca del cine y allí recalaron estrellas como la argentina Libertad Lamarque o las españolas Sara García y Sara Montiel, que divirtieron y emocionaron a millones de personas de varias generaciones.

El cine mexicano tenía también estrechas relaciones con la industria de Hollywood, que a veces retomó historias suyas para hacer versiones mundiales, especialmnete con las máximas estrellas Dolores del Río, Cantinflas y la gran María Félix, sin duda la más grande diva del siglo XX, personaje ejemplo de la indómita, inteligente y orgullosa mujer precursora del feminismo y admirada en todas las esferas del arte y el poder.

Silvia Pinal (1931-2024), más joven, fue un emblema del cine mexicano de los años 1960, mucho más moderno, que dejó atrás dos décadas de cine popular en blanco y negro caracterizado por decenas de clásicos inolvidables que hoy son de culto y se ven en retrospectivas en cines de arte del planeta. Aquellas películas protagonizadas por María Félix, Jorge Negrete, Pedro Infante, Kati Jurado, Joaquín Pardavé, Ninón Sevilla y Tongolele, entre otros, representaba la profundidad y riqueza ancestral de la cultura mexicana, la vida de las haciendas, los racheros, la ciudad y los pueblos de otros tiempos.

Pinal saltó a la fama con tres películas dirigidas por Luis Buñuel, el cineasta surrealista español que desde su exilio en México dirigió una decena de películas fundamentales del siglo XX, como el clásico Los Olvidados, Viridiana, ganadora de la Plama de oro en Cannes en 1962, Simón en el desierto (1965) y El ángel exterminador (1967), en las que actuó Pinal, cerrando con el broche de oro de Belle de jour (1968), protagonizada por Catherine Deneuve. Aunque trabajó con excelentes directores y productores, fue con Buñuel con quien se convirtió en leyenda.

En los años 60 Pinal compró una mansión del Pedregal de San Angel, al sur de la capital, barrio de arquitectura contemporánea para millonarios y magnates donde también se instaló después Gabriel García Márquez. En esa mansión se hicieron fiestas extraordinarias que llenaban las páginas de la farándula e incluso se filmaron películas de la época ye-yé y go-go, cuando la diva se casó con la estrella de esa músca popular Enrique Guzmán, mucho menor que ella, y padre de su hija Alejandra, estrella pop de los años 90.

La Pinal reinó desde entonces en México gracias a su importante fortuna, contactos con la gran cadena Televisa, el poderoso Partido Revolucionario Institucional (PRI) y llegó inclusive a ser senadora y primera dama del estado de Tlaxcala, al casarse con un gobernador priísta. En ella confluyeron todos los poderes terrenales: arte, dinero, cine, telenovelas, política y la creación de una dinastía con hijas y nietas cantantes y actrices como Silvia, Viridiana, Alejandra y Frida Sofía. Con ella se va una protagonista de la próspera y terrible época de un México en plena bonanza petrolera e industrial del siglo XX, que generaba riqueza, violencia, glamour y pobreza a raudales entre sonidos de rock, jazz, mambo, bolero, mariachis y merecumbé.
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Publicado en La Patria. Manizales. Colombia. Domingo 1 de diciembre de 2024.


 

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