El próximo año se celebrarán los cien años de la primera edición de La Vorágine en noviembre de 1924, clásico de la novela colombiana y latinoamericana que cuenta cada vez con más admiradores, escrito por el joven abogado y diplomático José Eustasio Rivera (1888-1928), quien murió en Nueva York cuando estaba lleno de planes para escribir nuevas obras, una de ellas sobre el oro negro, y llevar al cine sus historias.
viernes, 15 de diciembre de 2023
CIEN AÑOS DE LA VORÁGINE
El próximo año se celebrarán los cien años de la primera edición de La Vorágine en noviembre de 1924, clásico de la novela colombiana y latinoamericana que cuenta cada vez con más admiradores, escrito por el joven abogado y diplomático José Eustasio Rivera (1888-1928), quien murió en Nueva York cuando estaba lleno de planes para escribir nuevas obras, una de ellas sobre el oro negro, y llevar al cine sus historias.
domingo, 10 de diciembre de 2023
LA CATEDRAL RENACE DE SUS RUINAS
sábado, 2 de diciembre de 2023
MITO Y SOMBRA DE HENRY KISSINGER
martes, 28 de noviembre de 2023
ACTUALIDAD DEL ORIENTALISMO
Nunca había venido a la tierra tunecina, pero estar aquí al frente del mar Mediterráneo, cerca de donde estaba la mítica ciudad de Cartago, cantada por Gustave Flaubert en su novela Salambó, es una delicia inolvidable. En el siglo XIX los viajeros europeos y de otras regiones amantes de los orientalismos solían viajar al Magreb en busca de ruinas fenicias y romanas o de los rastros del imperio otomano que inspiró al novelista Pierre Loti.
El orientalismo siempre tuvo una connotación erótica para los blancos europeos de las potencias que dominaron en los siglos XIX y XX aquellas regiones inundadas por un sol permanente frente a las aguas mansas del mar Mediterráneo, en cuyo seno durante los milenios comerciaron y viajaron los habitantes de medio mundo llevando de un lado a otro sus mercaderías, jarras repletas de aceite de oliva, vino, cereales o especias, perfumes, joyas y cerámicas.
Puede decirse que en el Mediterráneo, especialmente en la vasta parte del norte de África, se inspiraron grandes obras literarias griegas y latinas que aún hoy hacen vibrar a los lectores, bibliomaniacos y bibliópatas del mundo. Desde antes de los tiempos de Alejandro Magno grandes viajeros, reyes, aventureros, iluminados, profetas como Pablo de Tarso y San Agustín y guerreros viajaron sobre esas aguas en ágiles naves visitando los grandes puertos como Cartago y Alejandría y muchos más, donde se construyeron algunas de las maravillas del mundo.
Se hablaba del Faro y la Biblioteca de Alejandría y de las maravillas de Cartago y muchas otras ciudades construidas por griegos y romanos en estas tierras, escenario de obras tan increíbles como La Odisea de Homero o La Eneida de Virgilio o El asno de oro entre muchas otras, sin contar las páginas del gran Herodoto que hizo un reportaje minucioso sobre los misterios y sorpresas de todas las civilizaciones presentes. Después, bajo dominio otomano, se pusieron de moda los sultanes y el mítico harem que inspiraba a los nostálgicos del orientalismo.
Mar rico en alimentos, proveedor de energía y sol, espacio interno donde se mezclaban todas las razas y culturas, el Mediterráneo sigue aún vivo y activo en estos tiempos del siglo XXI donde también se dan las guerras inspiradas en otras conflagraciones milenarias, como si el tiempo fuera cíclico y circular. Los pueblos que viven hoy en estos territorios fértiles y desérticos son los descendientes de soldados griegos, fenicios, romanos y árabes que después de viajes interminables decidían quedarse para siempre a este lado del mar, proveedor de los deliciosos dátiles y el generoso aceite de oliva. A veces bajo el reino de la paz y otras bajo el dominio del éxodo y la guerra.
Desde el alto fuerte de Orán, construido por los hispanos, uno observa el puerto y la apacible superficie marítima. Igual desde Argel, una bahía larga que se extiende junto a colinas pobladas de habitaciones, medinas, cashbas, faros y miradores espectaculares o de la urbe construida por los colonizadores franceses, intacta aún a pesar de la independencia. Y en la capital tunecina, desde las alturas de Sidi Abou Said, se observa igual la superficie marítima de un azul peculiar y las atmósferas vividas en su tiempo por griegos, etruscos, romanos, fenicios, y más tarde por todo tipo de viajeros literarios que llegaban a aquí para irrigarse de belleza y erotismo oriental.
En el mejor y más bello restaurante llamado En los bellos viejos tiempos, situado en las alturas de Sidi Abou Said, observo la sucesión de casas blancas de ventanas azules parecidas a los pueblos de todas las islas griegas visitadas desde tiempos inmemoriales por filósofos, guerreros, poetas y monarcas fastuosos. Me he enterado que en este paraíso tunecino de arquitectura arabigoandaluza vivió y escribió Michel Foucault la Arquelogía del saber, cuando era un joven profesor inquieto, y que como aquí están cerca el palacio presidencial y las antiguas mansiones de los poderosos sultanes del siglo XIX han venido al lugar figuras como la tunecina Claudia Cardinale, Chateubriand, Paul Klee, Alphonse de Lamartine, André Gide, y grandes personalidades de la diplomacia, como el egipcio Butros Butros Gahli y la estadounidense Madeleine Albraight.
Por estas bahías del Maghreb corre la poesía y el erotismo oriental que inspiró a tantos poetas como el greco-alejandrino Constantis Cavafis, el novelista Lawrence Durrel, autor del Cuarteto de Alejandría, o el sabio poeta italiano Guseppe Ungaretti. Homero, Virgilio y Flaubert usaron estos ámbitos para sus ficciones y aún el territorio sigue intacto a pesar de conflictos, revoluciones y guerras, inspirando la utopía de los iluminados, la pasión de los poetas y la locura de los santos.
------
Publicado en La Patria. Manizales. Colombia. Domingo 26 de noviembre de 2023.
HABLAR DE LITERATURA EN ARGELIA
La capital de Argelia, que fue colonia francesa a lo largo del siglo XIX
y hasta mediados del siglo XX, cuando se dio la independencia, guarda
el esplendor de la arquitectura colonial y en sus callejuelas
accidentadas se siente la fuerza de la antigua y la nueva pujanza, lo
que se refuerza al recorrer las vías del litoral frente a enormes y
bellos edificios Art Nouveau y Art Deco pintados de blanco. Ahí en ese
centro, en un enorme y bello ex convento, se encuentra el Instituto
Cervantes de Argel. El jueves hablé en ese lugar de autores que descubrí
en mi adolescencia en mi ciudad natal Manizales, la capital del eje
cafetero y tema central de cuatro de mis novelas, en el marco del
programa bibliotecario por un Día dedicado a un autor presente. Y en la
noche, para cerrar con broche de oro, hablamos ante escritores,
diplomáticos, estudiantes, académicos, entre quienes se encontraban la
mítica ex embajadora y heroína de la independencia y miembro del Consejo
de la Nación Hafida Bencheida, quien conoció a nuestro Nobel en
Barcelona cuando escribía allí El otoño del patriarca.
Esta semana de estadía en este gran país ha sido una sorpresa, pues los
argelinos aman a Colombia y lo consideran un país hermano con el que se
han tejido lazos y vasos comunicantes invisibles e imaginarios a lo
largo de los siglos, cuando las naos de España viajaban hacia el otro
lado del Atlántico cargadas de viajeros mediterráneos.
miércoles, 25 de octubre de 2023
LA LEYENDA DE GREGORY RABASSA
dimos hablando de su querido discípulo y amigo Jay Miskowiec, quien propició ese primer encuentro.
sábado, 14 de octubre de 2023
DESASTRE EN TIERRA SANTA
Domingo 15 de octubre de 2023.
domingo, 1 de octubre de 2023
BRIGITTE BARDOT: SÍMBOLO SEXUAL ETERNO (2006)
sábado, 30 de septiembre de 2023
APROXIMACIÓN A RODRIGO ACEVEDO GONZÁLEZ
Por Eduardo García Aguilar
En estos días digitalizaba un libro de poemas de mi amigo Rodrigo Acevedo González (1955-1996), a quien conocí cuando éramos adolescentes y ya estábamos inmersos a fondo en las lides de la poesía y la literatura. Al repasar su obra no hay duda de que es un autor de primer nivel que debería aparecer en las antologías de poesía colombiana y latinoamericana.
Por eso su obra es excepcional, moderna, original y sería bueno que algun día se editara completa para disfrutar la voz de un poeta nuestro que se anticipaba y había roto cualquier atadura con las retóricas anteriores. Asi como ocurrió con los precoces poetas Rimbaud y Lautréamont, su obra es la voz de un joven eterno que atisba con precisión los horrores y oscuridades de su tiempo, pero también la vida desbordada del deseo y la pasión que salvan en medio del desastre en los antros nocturnos donde los solitarios escuchan hasta el amanecer las músicas de su tiempo y ven el transcurrir desbocado de los noctámbulos. Su voz es la del joven insomne que no concilia el sueño y espera el amanecer silencioso ante las ventanas del mundo, viendo pasar los pájaros errantes.
---
Publicado en La Patria. Manizales. Colombia. Domingo 1 de octubre de 2023.
lunes, 25 de septiembre de 2023
ENCUENTRO EN MÉXICO CON EDGAR NEGRET
Por Eduardo García Aguilar
miércoles, 20 de septiembre de 2023
LA FICCIÓN: UN AMBIGUO DEMIURGO (1988)
Por Eduardo García Aguilar
lunes, 18 de septiembre de 2023
LAS ANTIPARRAS PRODIGIOSAS DEL MALVADO EMIR (1985)
Por Eduardo García Aguilar *
viernes, 15 de septiembre de 2023
BOTERO EN SU BÚNKER
Por Eduardo García Aguilar













